MADRID 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El uso de parches transcutáneoes para administrar medicación contra el dolor resulta equivalente a la medicación administrada por vía intravenosa para controlar la analgesia después de una operación.
Así lo indica un nuevo estudio desarrollado por investigadores de Thomas Jefferson University en Filadelfia (EE.UU.), que ahora publica la última edición de Journal of the American Medical Association (JAMA).
La analgesia controlada por el paciente permite a éste auto-administrar pequeñas dosis de opiáceos, tales como el fentanil y la morfina, en la medida necesaria para controlar el dolor. La analgesia por vía intravenosa con morfina es un sistema común de control del dolor postoperatorio. El sistema transcutáneo de parches con fentanil elimina la necesidad del uso de agujas, tubos intravenosos o bombas, y no impide la movilidad del paciente.
Este sistema es una unidad auto-adhesiva del tamaño de una tarjeta de crédito que se coloca en el brazo o el pecho del paciente y administra pequeñas dosis de fentanil a la piel, desde donde se difunde hacia la circulación local y se transporta al sistema nervioso central.