SEVILLA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un estudio elaborado entre más de 50 pediatras de Sevilla, Barcelona, Madrid y Valencia ha alertado de los riesgos renales que pueden ocasionar a los lactantes la utilización de agua del grifo para disolver la leche en polvo adaptada a bebés de entre cuatro y seis meses, por lo que apuestan por el uso de agua adaptada que, entre otras características, presentan un bajo contenido en flúor, sodio, calcio y fosfato.
En declaraciones a Europa Press, el jefe de la Sección de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, Federico Argüelles, quien también ha participado en la realización de este estudio, explicó que este tipo de agua adaptada para los lactantes "también permitiría reducir los problemas metabólicos que se derivan de una ingesta continuada de agua del grifo", al tiempo que aseguró que su coste "no es un problema, ya que apenas supone un esfuerzo económico al precio final de las leches en polvo".
Por contra, el también profesor de Pediatría de la Facultad de Sevilla subrayó que el reciente estudio elaborado por el CIDEM de la Generalitat de Cataluña apunta a que, a la hora de preparar el biberón, la utilización de agua del grifo o embotellada "no es la más adecuada para los lactantes", ya que la composición mineral de este tipo de aguas "excede generalmente los niveles recomendados por la Sociedad Española de Gastroenterología (Segnp)".
Así, a juicio de Argüelles este exceso en la composición mineral de las aguas del grifo "puede llevar aparejado trastornos en el aparato renal de los bebés y ocasionar complicaciones tales como diarreas y acidosis". "Es necesario utilizar un agua adaptada para disminuir el contenido de minerales, sobre todo de sodio", reiteró el jefe de la Unidad de Nutrición Pediátrica del Virgen Macarena, quien manifestó que con ello "se lograría evitar un aumento excesivo de la carga renal de solutos que para el lactante es difícil de eliminar, dadas las características de su riñón".
CARACTERISTICAS DEL AGUA ADAPTADA
Según explicó Argüelles, este tipo de agua adaptada, que podría beneficiar a los cerca de 160.000 niños que en la actualidad existen en Andalucía en edad lactante --datos aportados por el Grupo de Estudio de Neonatología de Andalucía (GENA)--, además de estar libre de cualquier mineral, viene enriquecida con calcio --60 miligramos por litro--, un elemento, añadió, "fundamental en la alimentación de los bebés, ya que es clave en la fortaleza ósea de la edad adulta".
No obstante, y a pesar de las propiedades beneficiosas de este agua, el jefe de la Unidad Pediátrica del Hospital Virgen Macarena manifestó a Europa Press que "quizás la falta de conocimiento y de campañas de promoción adecuadas hacen que el uso de este agua aún no esté muy extendido en España". En este punto, indicó que el coste de una botella de litro y medio de este agua adaptada a lactantes "apenas llega a un euro", por lo que "el coste económico, en mi opinión, no supone un impedimento para la utilización de este agua desmineralizada".