IBIZA 1 May. (EUROPA PRESS) -
La presencia de medusas en las aguas del Mediterráneo y, en especial, en las playas de Ibiza y Formentera, pone de relevancia el óptimo estado de sus costas, ya que se trata de organismos vivos enemigos de la contaminación, según explicó a Europa Press el biólogo, Manuel San Félix.
Este experto señaló que las aguas de las Pitiusas están durante estos meses en las mejores condiciones y será más tarde, a medida que avance la temporada turística, cuando la presencia de bañistas y barcos les afecte.
"En ocasiones las naves son demasiado numerosas o no están en las mejores condiciones", destacó el biólogo, quien añadió que la capacidad del Mediterráneo es pequeña para la gran presión humana que padece y que su tiempo de regeneración natural es de 80 años.
Los que visitan en estos días de primavera las playas de Ibiza y Formentera pueden comprobar como se ha concentrado un importante número de medusas de la especie, Velella, una celenterio típico de esta época primavera que navega impulsado por el viento en mareas de cientos o miles.
El pasado fin de semana fueron muchos los que contemplaron ejemplares de esta medusa, que no es peligrosa ni urticante para el organismo humano, y que destaca por su olor y por las manchas turquesa que dejan en la orilla .
"Detrás de ellas suelen ir las tortugas, aquí llegan millones que perecen y se concentran en alta mar para servirles de alimento, lo sabemos porque tiñen sus bocas" afirmó el biólogo, quien indicó que esta especie sirve de nutriente, a su vez, de los peces luna.
Esta medusa es típica de esta zona del mediterráneo y depende del azar del viento el número que se puede avistar en las costas de las Pitiusas. Aunque esta especie no tiene porque irritar a una piel adulta el amoniaco o los antihistamínicos son el mejor remedio para sus picaduras según los especialistas.