MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de I+D de la Universidad de Cantabria (UC) ha diseñado un nuevo proceso de tratamiento y gestión de los residuos del ganado vacuno lechero que reduce la contaminación y aprovecha los nutrientes del estiércol, al tiempo que permite obtener energía renovable a través del biogás generado.
En concreto, los investigadores estiman que la cantidad de energía eléctrica que podría llegar a producirse con este sistema y a través de la cogeneración asciende a 385 Gwh (gigavatios//hora) al año, lo que equivale al 10% del consumo cántabro de este tipo de energía en el año 2003 (3.665 Gwh, según datos de Viesgo).
El aprovechamiento de este importante valor energético es el beneficio colateral de un trabajo de gran interés para el sector regional del ganado vacuno, que actualmente cuenta con 310.000 cabezas, de las cuales unas 200.000 son productoras de leche.
Según el investigador principal del proyecto, el profesor José Luis Rico, el novedoso sistema de gestión de residuos ofrece una vía de solución al "problema acuciante y creciente" que afecta a nuestra región, sobre todo debido al carácter intensivo de las explotaciones ganaderas, que limita su capacidad para gestionar los residuos.
El profesor señaló que a esto se suman los condicionantes orográficos y climatológicos de la comunidad cántabra, que favorecen que la fracción líquida contamine los acuíferos superficiales y subterráneos.
El proyecto realizado por el Grupo de Caracterización y Depuración de Efluentes, perteneciente al Departamento de Ingeniería Química y Química Inorgánica, fue presentado hoy en el campus por José Luis Rico.
DOS PARTES
El trabajo, denominado 'Gestión integral de residuos de ganado vacuno lechero' y financiado a través del Plan Nacional de I+D, ha consistido en desarrollar una línea de proceso original que separa el estiércol en dos fracciones: sólida y líquida.
La primera se trata en un digestor anaerobio de baja carga, logrando transformar la materia orgánica biodegradable en biogás y manteniendo su contenido en nutrientes.
La fracción líquida se somete a un proceso anaerobio en un reactor de altacarga, obteniendo también biogás. Un tratamiento posterior permite eliminar la materia orgánica no biodegradable y transformar los nutrientes presentes en un abono mineral de calidad, cuyo precio asciende a 1.800 euros latonelada.
Por su parte, el líquido adquiere una apariencia "similar al agua del grifo" y queda en condiciones para poder ser reutilizado en las tareas de limpieza de la explotación ganadera o para su vertido a cauce público cumpliendo la normativa vigente.
El biogás obtenido puede utilizarse para producir energía eléctrica y aportar el calor necesario para el proceso de tratamiento.
José Luis Rico explicó que, en principio, sólo las granjas que tengan un mínimo de 300 cabezas de ganado podrán hacer frente a la instalación de la planta individual de tratamiento, pero la aplicación de soluciones mancomunadas permitirá que los beneficios del nuevo sistema se amplíen a otras muchas explotaciones.
"Debemos pensar que esta solución supone no sólo la eliminación de un problema de contaminación, sino también el conseguir una buena gestión de los nutrientes presentes en el estiércol y transformarla materia orgánica biodegradable en energía. Estamos hablando de energía renovable, y en estos tiempos en los que el coste del petróleo está en alza, estos procesos para la obtención de biogás son económicamente más competitivos", señaló Rico.
Los investigadores de la UC ya han iniciado los contactos con el sector ganadero y con las Consejerías de Medio Ambiente y de Ganadería, Agricultura y Pesca del Gobierno de Cantabria para estudiar cómo llevar este proyecto a la práctica.
También han mantenidos contactos con SODERCAN, a través del programa 'Estrategia en Biotecnología para Cantabria', en este caso aplicada al Medio Ambiente.
José Luis Rico recordó que "los ganaderos, que son una parte muy importante de nuestro sector primario, tienen otros problemas además del precio de la leche, como es la gestión del estiércol, y desde nuestra tarea investigadora en la UC debemos ayudar, aunando esfuerzos con otros organismos, para resolverlos".