El rojo defiende a las lagartijas de sus depredadores

Lagartija colirroja
Foto: MANUEL SANTOS SÁNCHEZ/WIKIPEDIA
Europa Press Ciencia
Actualizado: martes, 7 abril 2015 18:52

MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Las lagartijas colirrojas presentan un tono rojizo en su cola y patas traseras hasta que son adultas, como señuelo para atraer a los depredadores a esas zona y proteger así partes vitales.

   Investigadores de la Universidad de Alcalá y del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) han analizado en dos trabajos la función de la coloración roja de los ejemplares jóvenes de 'Acanthodactylus erythrurus', y han comprobado también que su peculiar coloración reduce la agresividad de los adultos de su misma especie.

   Según el estudio publicado en 'Evolutionary Ecology', hacer más llamativas las partes del cuerpo que no son vitales, como la cola, provoca que los ataques de los depredadores se dirijan a esa zona, incrementando sensiblemente sus posibilidades de sobrevivir.

   "Se trata de una estrategia basada en el engaño al depredador que aumenta la supervivencia de las lagartijas", apunta el investigador del MNCN, José Javier Cuervo. Para comprobar esta hipótesis los investigadores crearon modelos de lagartijas con y sin la cola roja y observaron los ataques que recibían por parte de sus depredadores

   "Aunque los modelos con cola roja fueron descubiertos antes, la mayoría de los ataques fueron dirigidos a la cola", explica el investigador. "Nuestros datos demuestran que, pese a que la coloración roja hace a los juveniles más visibles, y de alguna manera más vulnerables, estas lagartijas han mantenido esa tonalidad llamativa para salvaguardar partes vitales y lograr que los ataques se centren en la cola, parte del cuerpo que las lagartijas pueden regenerar", ha añadido.

   Por otro lado, según se ha publicado en 'Animal Behaviour', esta coloración también reduce las agresiones de los adultos de la misma especie. Según el investigador del MNCN, es probable que esta tonalidad indique a los adultos que se trata de "ejemplares sexualmente inmaduros", es decir, "que no son competidores".

AGRESIONES MENOS VIOLENTAS

   Para comprobar esta teoría los investigadores grabaron encuentros en cautividad entre adultos de ambos sexos y ejemplares juveniles con su cola pintada de blanco o de rojo. Aunque el número de agresiones apenas varió, los juveniles con cola roja, tanto con su tonalidad original como pintada, recibieron menos mordiscos que los de cola blanca, es decir, las agresiones fueron menos violentas.

   "Nuestros resultados abalan la hipótesis de que, con esta característica, las lagartijas juveniles consiguen reducir la agresividad de los adultos", ha concluido Cuervo.

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