ALICANTE, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital General Universitario de Elx (Alicante) cuenta ya, desde el pasado mes de octubre, con la última tecnología destinada a mejorar la asistencia sanitaria de sus pacientes, informaron hoy fuentes de la Generalitat.
Este servicio ha adquirido, recientemente, un arco digital para quirófano que consiste en un aparato de Rayos que permite hacer tanto arteriografías diagnósticas, como terapéuticas endovasculares, es decir, radiografías del interior de las arterias para observar la circulación por éstas en un determinado sector del organismo y partir de los datos obtenidos realizar tratamientos endovasculares si fueran necesarios.
El arco digital está valorado en unos 110.000 euros y la dotación del material específico para los procedimientos endoluminales supone inicialmente una importante inversión económica. No obstante, el equipo de especialistas que componen el Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular aseguró que "aunque el coste del material es elevado, gracias a las nuevas adquisiciones se consiguen reducir los tiempos quirúrgicos, la estancia media en el Hospital de los pacientes y esto a la larga genera no sólo una mejora en la calidad asistencial, sino también un abaratamiento de los costes de la Sanidad".
Los facultativos del servicio explican que antes de la adquisición del nuevo aparato, y su puesta en funcionamiento, el paciente debía trasladarse al Hospital de Alicante para realizarse allí la prueba diagnóstica; en el caso de ser necesaria una intervención quirúrgica convencional ésta se realizaba en el Hospital de Elche, pero si se necesitaba un tratamiento endoluminal, éste se tenía que aplicar desde Alicante. Así pues, la adquisición de esta moderna tecnología tiene además como ventaja evitar trastornos innecesarios al paciente.
Entre otras ventajas de la Cirugía Endovascular está la disminución de la estancia preoperatoria y postoperatoria del paciente en el Hospital, así como la reducción de riesgos de la anestesia, ya que las nuevas tecnologías permitirán intervenir al usuario sin cirugía abierta, con una técnica "menos agresiva" y realizar, así, la cirugía endovascular, a través de una simple punción arterial para la que únicamente sería necesaria anestesia local en un importante porcentaje de casos, según las citadas fuentes.