Sólo uno de cada diez actos violentos se debe a trastornos mentales, según expertos

Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 15 diciembre 2005 13:17

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

Sólo el 10 por ciento de los actos de violencia criminal están asociados a un trastorno mental diagnosticado, aunque si se trata correctamente a los pacientes el riesgo de agresividad desaparece. No obstante, la violencia está aumentando debido a factores socioambientales como las familias desestructuradas, la contaminación atmosférica y acústica, la mayor frustración de la población, la masificación humana y el progreso tecnológico.

Además, el funcionamiento neuroquímico del cerebro y las alteraciones genéticas también influyen en el incremento y control de la agresividad, según manifestaron hoy expertos durante la presentación en Madrid del libro 'Neurobiología de la Agresividad Humana', patrocinado por Ludbeek.

El psiquiatra y autor principal del libro, David Huertas, señaló que esta obra relaciona el fracaso del control cerebral sobre la agresividad que se demuestra a través del incremento de los actos violentos cotidianos (violencia doméstica, en la escuela, en los centros urbanos y en el trabajo, entre otros ámbitos). Además, se ha comprobado que las hormonas sexuales intervienen significativamente en la regulación de la agresividad humana.

En este sentido, explicó que la elevación de los niveles de la testosterona (hormona) produce una tendencia a la agresividad, que es filtrada y modulada por otra sustancia del cerebro "y la deja expresarse en situaciones razonables (actitud defensiva, reivindicación de derechos) puesto que en ocasiones tiene fines positivos".

"Los humanos somos agresivos por naturaleza, ya que este instinto es necesario para la supervivencia de la especie. Lo que supone un problema es la transformación de este instinto en comportamientos de agresión innecesaria o patológica, y es dónde la sociedad está fracasando", indicó Huertas, también profesor asociado de Psiquiatría de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), quién resaltó que "es posible el control de esta agresividad mediante la educación y la búsqueda de objetivos sustitutivos como el deporte, el juego, etcétera".

Asimismo, este experto indicó que los datos disponibles demuestran que la tasa de agresividad potencial en las mujeres es igual o superior al de los hombres, aunque se manifiesta de forma indirecta (descalificación, humillación, etcétera); frente a la violencia externa que expresan los varones (homicidio, violación, asalto armado). "Esto se debe a que las mujeres tienen un mayor apego a las normas sociales y culturales tradicionalmente, lo que han tenido que desarrollar su agresividad dentro de los usos y costumbres", precisó el psiquiatra Juan José López-Ibor.

Los expertos destacaron que se ha demostrado que la contaminación acústica y la temperatura influyen en el aumento de la agresividad.

en concreto, un estudio demostró que entre la franja de los 22 a los 32 grados se incrementa el comportamiento violento.

MAYOR AGRESIVIDAD POR LA GLOBALIZACIÓN

Por su parte, el director del Instituto de Psiquiatría y salud Mental del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Juan José López-Ibor, señaló que el proceso de globalización influye en el aumento de agresividad, ya que los individuos intentan diferenciarse del resto a través de la lengua, costumbres o historia. En este sentido, precisó que "la cultura puede dirigir la agresividad hacia fines positivos" y anunció que la OMS está realizando estudios para analizar cómo influyen los cambios políticos en la salud de las personas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la violencia es un grave problema mundial de salud pública, y que se va incrementando debido a diversos factores (biológicos, ambientales, y de progreso tecnológico". Además, en la actualidad está aumentando al violencia por placer y se está imponiendo una cierta estética de la transgresión, en la que se manifiesta el expresionismo de la violencia en el arte, el ocio y otros ámbitos, que "pueden ser preocupantes como el caso de los videojuegos", indicó el doctor Huertas.

En el caso de los políticos, este especialista destacó que tienen mucha responsabilidad, ya que "intentar dividir y segregar a los grupos y causar crispación es peligrosísimo de cara a una posible reacción de violencia que no sea fácilmente controlable".

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