MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
La metanfetamina, conocida también como "speed", "met" o "tiza", una
droga altamente estimulante cuyo abuso ha aumentado espectacularmente
en Estados Unidos, provoca cambios a largo plazo en el cerebro
humano, asociados con limitaciones en la memoria y la coordinación
motriz.
Según un estudio publicado en la última edición del 'American
Journal of Psychiatry', unos investigadores han observado que estos
efectos se encuentran en los adictos a la metanfetamina que se han
mantenido sin probarla durante más de 10 meses. Un segundo estudio,
realizado por el mismo grupo investigador, revela que hay cambios
adicionales causados por la droga, incluido un inesperado aumento de
la actividad celular en ciertas zonas del cerebro.
"Estos hallazgos muestran una relación directa entre los cambios en
la química cerebral de los usuarios de metanfetaminas y los cambios
en el comportamiento", comenta el doctor Alan Leshner, director del
Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos. La
metanfetamina se puede fumar, esnifar, inyectar o tomar oralmente.
Los resultados de las pruebas de resonancia magnética cerebral,
realizados por especialistas de la Universidad del Estado de Nueva
York (EE.UU.), en los que participaron 18 personas que habían
consumido esta droga y otras personas de control que nunca la habían
probado, muestran que el nivel de transportadores de la dopamina en
el estriado cerebral eran un 24 por ciento menores entre los usuarios
de metanfetaminas que en los sujetos de control.
Como otras drogas adictivas, las metanfetaminas estimulan a corto
plazo altos niveles de dopamina, lo que estimula a las células del
cerebro aumentando el estado anímico y los movimientos corporales. A
largo plazo, sin embargo, los transportadores de dopamina pueden
sufrir serias disfunciones, alertan los investigadores.
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(EUROPA PRESS)
03/02/10-10/01
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