SAN JOSE, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -
Aves exóticas y cantoras, mamíferos salvajes, tortugas y árboles
indispensables para la alimentación de numerosos animales son sólo
algunas de las 155 especies en peligro de extinción en Costa Rica. La
última 'lista roja' de la Unión Mundial para la Conservación de la
Naturaleza (UICN) coloca al país en el segundo lugar de peligro de
Centroamérica, superada por Panamá, con 242 especies en riesgo.
Los datos se reprodujeron en el segundo informe sobre desarrollo
humano en Centroamérica y Panamá, divulgado el 30 de julio pasado y
que hoy recoge la prensa local. Para la elaboración del listado, de
las que 110 son plantas y 45 son animales, la UICN toma en cuenta la
situación de cada especie, el número de individuos en un país, la
desaparición de su hábitat, así como su explotación comercial.
En la 'lista roja' costarricense, la primera línea de riesgo
incluye a los jaguares, el caucel (o tigrillo), la lapa verde, el
jilguero, las tortugas carey, baula y verde, y el águila harpía. En
el caso de los jaguares, apenas se registran 50 individuos en el
sector de Corcovado, en el Pacífico sur costarricense, pese a que,
hace ocho años, la población era tres veces mayor.
La lapa verde, por su parte, se limita a unos 1.000 kilómetros
cuadrados en la zona norte del país. Su categoría de "vulnerable" se
debe a la reducción de su hábitat y de su principal fuente de
alimento: el almendro. Para los técnicos de la UICN, ese peligro
significa que la lapa verde "afronta un riesgo alto de extinción en
estado silvestre".
Lo mismo ocurre con las diferentes variedades de tortugas del
Pacífico y el Atlántico costarricenses pues se comercializan sus
huevos y su carne. En el caso de la tortuga carey ('Eretmochelys
imbricata'), también se explota su caparazón para elaborar adornos y
artículos de bisutería.
EL GOBIERNO MINIMIZA LOS DATOS
El Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica reconoció que
las estrategias incluyen la preservación de áreas protegidas, los
decomisos para reducir el comercio ilegal y planes individuales para
defender ciertas especies. Sin embargo, el ministro Carlos Manuel
Rodríguez estimó que 155 especies en riesgo es una cantidad "baja" si
se compara con las 13.430 especies de plantas, aves, mamíferos,
reptiles, anfibios y peces identificados en el país.
Estas 155 especies representan el 1,15 por ciento de toda la
biodiversidad costarricense, sin contar los miles de especies de
animales invertebrados, que no se incluyen en las listas rojas. Para
Panamá, las 242 especies en peligro significan el 2,13 por ciento de
las 11.356 especies conocidas en país, según informa el diario local
'La Nación'.
Rodríguez aseguró que la preservación de todas estas especies va
de la mano con la adquisición de tierras de parques nacionales que
continúan en manos privadas. Asimismo, depende de la creación de
corredores biológicos que permitan el intercambio genético y la
reproducción de grandes mamíferos, como los felinos.
Los datos de la UICN fueron complementados con las estadísticas
del encargado de Vida Silvestre del Sistema Nacional de Áreas de
Conservación (SINAC), José Joaquín Calvo, quien aseguró que las
nuevas listas del Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES) agregan el
almendro de montaña y la lora nuca amarilla.