LONDRES 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
El tsunami que sacudió el océano Índico el pasado 26 de diciembre diseminó desechos radioactivos y de otro tipo almacenados ilegalmente en la costa de Somalia. Un portavoz del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Nick Nuttall, declaró a la BBC que las olas gigantes habían abierto contenedores que contenían material radioactivo, desperdicios médicos y metales pesados.
Nuttall dijo que informes preliminares indican que, como resultado, algunos aldeanos del norte de Somalia están enfermos y sufren hemorragias. "Sabemos que estos desperdicios peligrosos están en la tierra y que el aire los está llevando a las aldeas", explicó. "También existe la posibilidad de que algunas de estas sustancias químicas se hayan infiltrado en las aguas cercanas a la costa, algo que se debe investigar con urgencia", añadió.
El portavoz del PNUMA estimó que todavía es necesario evaluar el impacto completo. Somalia fue el único país africano afectado de lleno por el tsunami, que se cobró allí unas 300 vidas. Según la ONU, Somalia ha servido durante años de vertedero ilegal de sustancias prohibidas porque carece de un gobierno efectivo. El mes pasado el PNUMA advirtió de que las reservas de agua dulce se encuentran amenazadas en Somalia y en otros países afectados por el maremoto, en especial en Indonesia, las islas Maldivas y Seychelles, Sri Lanka, Tailandia y Yemen. Según el organismo, las fuentes naturales de agua están contaminadas de agua de mar y desechos.
El PNUMA valor que desperdicios tóxicos y materiales peligrosos, como asbestos, pueden haber contaminado el agua destinada al consumo humano. Asimismo, el agua salada afectó a la agricultura.