MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -
Científicos de la Universidad de Rockefeller en Nueva York
(EE.UU.), demuestran en un nuevo estudio, publicado en la revista
Infection and Immunity, que los virus que infectan y destruyen
bacterias (bacteriófagos) son también causantes de enfermedades, al
transferir toxinas y otros genes causantes de enfermedades entre las
bacterias.
Los nuevos hallazgos muestran por primera vez que los
bacteriófagos, que hasta ahora se consideraron no infecciosos para
los seres humanos, pueden ser una nueva diana para combatir ciertas
bacterias que producen toxinas.
Los autores del nuevo trabajo indican, pues que el control de los
bacteriófagos es tan importante como el de las bacterias para evitar
el contagio de enfermedades. "Entre niños, es posible que un
bacteriófago presente en la saliva de un niño cause la conversión de
un organismo no toxigénico existente a uno toxigénico", indican los
autores del estudio.
Ciertas bacterias, como las que causan la fiebre escarlata, la
difteria y E.coli, se consideran toxigénicas, lo que significa que
estos microbios producen toxinas, transportadas por el bacteriófago,
que a su vez causa la enfermedad.
Las personas portan colonias de bacterias, como los estreptococos,
sin caer enfermas, siempre que el microbio no porte un bacteriófago
codificador de toxina. Cuando un bacteriófago productor de toxina se
traslada a una bacteria no virulenta, lleva consigo un gen tóxico que
es parte de su genoma y transfiere dicho gen al nuevo organismo. Este
proceso, llamado conversión lisogénica transforma microbios
inofensivos en muy virulentos.
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24-May-2003 18:03:01
(EUROPA PRESS)
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