La NASA prueba un revolucionario sextante interestelar

Misión NICER
NASA'S GODDARD SPACE FLIGHT CENTER
Actualizado 12/01/2018 17:56:51 CET

   MADSRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Ingenieros de la NASA han demostrado una navegación de rayos X totalmente autónoma, que podría revolucionar el pilotaje de naves robóticas hasta los confines del sistema solar y más allá.

   La demostración, que el equipo llevó a cabo con un experimento llamado SEXTANT (Station Explorer for X-ray Timing and Navigation Technology), mostró que los púlsares de milisegundos podrían usarse para determinar con precisión la ubicación de un objeto que se mueve a miles de kilómetros por hora en el espacio, similar al GPS, que proporciona servicios de posicionamiento, navegación y sincronización a los usuarios de la Tierra con su constelación de 24 satélites operativos.

   "Esta demostración es un gran avance para la futura exploración del espacio profundo", dijo en un comunicado el gerente del proyecto SEXTANT Jason Mitchell, un tecnólogo aeroespacial del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. "Como pioneros en demostrar la navegación por rayos X de forma completamente autónoma y en tiempo real en el espacio, ahora estamos liderando el camino".

   Esta tecnología proporciona una nueva opción para la navegación en el espacio profundo que podría funcionar en concierto con los sistemas ópticos y de radio existentes basados en naves espaciales.

   Aunque podría llevar algunos años madurar un sistema de navegación de rayos X práctico para su uso en naves espaciales de gran profundidad, el hecho de que los ingenieros de la NASA demostraron que se podía hacer es un buen augurio para futuros viajes espaciales interplanetarios.

   Tal sistema proporciona una nueva opción para que las naves espaciales determinen de forma autónoma sus ubicaciones fuera de las redes de navegación mundiales basadas en la Tierra actualmente utilizadas porque los púlsares son accesibles en prácticamente todos los regímenes de vuelo imaginables, desde la tierra baja hasta el espacio más profundo.

   La demostración de la tecnología SEXTANT aprovechó los 52 telescopios de rayos X y detectores de deriva de silicio que componen la misión NICER (Neutron-star Interior Composition Explorer) de la NASA. Desde su exitoso despliegue como una carga útil externa adjunta en la Estación Espacial Internacional en junio, este dispositivo ha entrenado su óptica en algunos de los objetos más inusuales del universo.