Actualizado 16/08/2021 11:25 CET

Rastros de la corteza helada de Ceres en el cráter Occator

El estudio se centró en el cráter Occator (izquierda), que contiene los puntos brillantes más prominentes de Ceres.
El estudio se centró en el cráter Occator (izquierda), que contiene los puntos brillantes más prominentes de Ceres. - NASA/JPL-CALTECH/UCLA/MPS/DLR/IDA

   MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Las anomalías en la distribución de hidrógeno en el cráter Occator en el planeta enano Ceres revelan una corteza helada, concluye un nuevo estudio del Instituto de Ciencias Planetarias (PSI).

   La evidencia proviene de los datos adquiridos por el detector de rayos gamma y neutrones (GRaND) a bordo de la nave espacial Dawn de la NASA. Un mapa detallado de la concentración de hidrógeno en las cercanías de Occator se derivó de observaciones de órbitas elípticas que acercaron mucho la nave espacial a la superficie durante la fase final de la misión, explica en un comunicado Tom Prettyman, científico principal del PSI y autor del estudio publicado en Geophysical Research Letters.

   El espectrómetro de neutrones de GRaND encontró concentraciones elevadas de hidrógeno en el metro más externo de la superficie de Occator, un cráter grande y joven de 92 kilómetros de diámetro, dice el documento. El documento sostiene que el exceso de hidrógeno se encuentra en forma de hielo de agua. Los resultados confirman que la corteza exterior de Ceres es rica en hielo y que el hielo de agua puede sobrevivir dentro de las eyecciones de impacto en cuerpos helados sin aire. Los datos implican un control parcial de la distribución del hielo cerca de la superficie por grandes impactos y proporcionan restricciones sobre la edad de la superficie y las propiedades termofísicas del regolito.

   "Creemos que el hielo ha sobrevivido en el subsuelo poco profundo durante los aproximadamente 20 millones de años posteriores a la formación de Occator. Las similitudes entre la distribución global del hidrógeno y el patrón de cráteres grandes sugieren que los procesos de impacto han llevado hielo a la superficie en otras partes de Ceres. El proceso va acompañado de la pérdida de hielo por sublimación provocada por el calentamiento de la superficie por la luz solar", dijo Prettyman.

   "El impacto que formó Occator habría excavado materiales de la corteza a una profundidad de 10 kilómetros (aproximadamente 6 millas). Por lo tanto, las mejoras observadas en la concentración de hidrógeno dentro del cráter y la capa de eyección respaldan nuestra interpretación de que la corteza es rica en hielo. Los hallazgos refuerzan el consenso emergente de que Ceres es un cuerpo diferenciado en el que el hielo se separa de la roca para formar una capa exterior helada y un océano subcrustal", dijo Prettyman.

   "Es posible que los cuerpos más pequeños y ricos en agua, incluidos los cuerpos parentales de los meteoritos de condrita carbonosa, no hayan experimentado diferenciación. Por lo tanto, los hallazgos podrían tener implicaciones para la evolución de cuerpos helados, pequeños y grandes", dijo Prettyman. "En términos más generales, como mundo oceánico, Ceres podría ser habitable y, por lo tanto, es un objetivo atractivo para futuras misiones".