Actualizado 28/04/2017 9:31:28 +00:00 CET

El turismo espacial cumple 16 años. El viaje de Dennis Tito

Dennis Tito es el primero por la izquierda
NASA

   MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) - -

   El turismo espacial cumple este 28 de abril 16 años. Ese mismo día, en 2001, el multimillonario estadounidense Dennis Tito se convirtiera en el primer viajero espacial privado de la historia.

   Previo pago de 20 millones de dólares y un curso de preparación, Tito (primero por la izquierda en la imagen) despegó el 28 de abril de 2001 desde Baikonur. Con sesenta años de edad, se convirtió en la segunda persona más vieja en llegar al espacio, solo superado por John Glenn. En la Estación Espacial Internacional, Tito se encargó de las comunicaciones y ocasionalmente se transformó en camarero y cocinero.

   Regresó a la Tierra el 6 de mayo, en medio de una gran emoción, con una manzana que usó, como Isaac Newton, para comprobar la fuerza de gravedad en el espacio exterior. Al llegar Tito enfatizó: Vengo del paraíso, informa Wikipedia.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

   Desde que vio el lanzamiento del Sputnik I en la década de 1957, Tito soñó con la posibilidad de viajar al espacio, pero carecía de los requisitos físicos para ello, además de no ser integrante de las fuerzas armadas de Estados Unidos, siendo inelegible para un viaje al espacio.

   En 1990, gracias al Programa de Invitados de la URSS, que tenía la intención de enviar civiles a la Estación Espacial MIR, Tito tuvo la primera opción real de un viaje espacial, pero la desintegración de la URSS en 1991 arruinó todo plan.

   En el 2000, MirCorp, compañía holandesa, concretó la posibilidad del viaje con Tito, pero volvió a fallar esta posibilidad por la decisión del gobierno ruso de destruir la MIR. Después de esto, los funcionarios de la administración espacial rusa le prometieron a Tito un viaje a la Estación Espacial Internacional. Tito llegó a un acuerdo con la RKA (la agencia espacial rusa) a pesar de la férrea oposición estadounidense.

   Tito se encontraba listo para viajar en la nave rusa Soyuz TM-32, cuando la NASA se opusó frontalmente a este viaje, pero la ayuda de Edwin Aldrin, los 20 millones de dolares que pagó Tito a la RKA por el viaje y la amenaza del gobierno de Rusia de abandonar el proyecto de la Estación Espacial, facilitaron las cosas y eliminaron la presión norteamericana.