Archivo - Acumulación de algas en el litoral del Oceáno Atlántico - PIXABAY - Archivo
MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos) han encontrado otro uso para las algas marinas como armazón de tejidos económico, vegano y ecológico, tal y como se recoge en 'Biointerphases', una revista AVS publicada por AIP Publishing.
"En lugar de utilizar andamios derivados de animales o sintéticos [de origen químico], queremos utilizar materiales que se encuentran de forma natural para producir los tejidos, especialmente para su uso en pruebas preclínicas", señalan los investigadores.
Los andamios tisulares se utilizan en ingeniería de tejidos para proporcionar un entorno estructural estable para el crecimiento celular. No es solo la biocompatibilidad de las algas lo que las convierte en un candidato prometedor; también ofrecen una excelente alternativa a la experimentación con animales.
Los investigadores obtuvieron sus algas de una marca comercial que descubrieron originalmente en un mercado de agricultores. Tras limpiar y secar el alga roja marina, conocida como dulse del Pacífico, le extrajeron las células, dejando únicamente la matriz extracelular (MEC). La MEC de la dulse del Pacífico es compatible con los cardiomiocitos humanos, células presentes en los ventrículos cardíacos adultos.
Una vez cultivadas las células en el andamio de algas, se analizaron para identificar las condiciones más similares a las del andamio celular nativo. El equipo identificó los mejores tratamientos iniciales que promovieron el crecimiento del tejido en redes fibrosas y redujeron la interferencia celular de las algas. Esto demostró que el tratamiento con el reactivo dodecilsulfato de sodio, comúnmente presente en laboratorios, es eficaz para preparar el andamio de algas.
Finalmente, los investigadores descubrieron que todos sus andamios de algas presentaban una excelente biocompatibilidad con los cardiomiocitos, lo que representa un futuro prometedor para esta línea de investigación. Estos andamios no solo reducirán la experimentación con animales en la fase preclínica, sino que también constituyen una alternativa rentable y ecológica a los andamios sintéticos.