MADRID 2 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) y CRUE Universidades Españolas han firmado este miércoles una Declaración Nacional sobre Integridad Científica, con la que pretenden prevenir la mala praxis en la ciencia española.
Según ha explicado el presidente del CSIC, Emilio Lora-Tamayo, el texto establece una serie de principios éticos y responsabilidades en la actividad investigadora como la honestidad, la objetividad, la imparcialidad y la confianza que "se sitúen en la base de las relaciones entre científicos y entre éstos y la sociedad".
Entre los principales puntos de este documento, destaca que las investigaciones deberán hacerse "respetando la dignidad del ser humano y la autonomía de su voluntad, protegiendo los datos de carácter personal, garantizando el bienestar de los animales y preservando el medio ambiente".
También compromete a los científicos a hacer "un uso responsable de los medios y recursos disponibles, administrándolos y gestionándolos conforme a los criterios de economía, transparencia y eficacia".
Además, según el texto, "los investigadores colaborarán con sus instituciones en la promoción de la buena praxis en la investigación, en la integridad científica, asó como en la identificación, tratamiento y gestión de las desviaciones de las buenas prácticas".
Para los tres organismos firmantes, dada la contribución de las instituciones de I+D al desarrollo de la ciencia y la tecnología, éstas "deben asumir la responsabilidad de que los principios fundamentales de la ética profesional informen la actividad científica". Del mismo modo, los firmantes se encargarán de desarrollar este texto e implementarlo.
En este sentido, tanto Lora-Tamayo, como los presidentes de COSCE y CRUE, Nazario Martín y Segundo Piriz, respectivamente, se han mostrado abiertos a que otros actores de la I+D+i española se unan a este documento. Según Martín, esperan que este texto pueda permanecer en vigor durante la próxima década.
UNA MAYOR DETECCIÓN DE MALA PRAXIS
Los tres firmantes han señalado que esta declaración llega ahora por el "devenir de los acontecimientos". Según apuntan, no es que ahora haya una mayor falta de ética en la investigación, sino que "existe mayor información y más técnicas para su detección" y se han descubierto más casos. Lora-Tamayo ha apuntado que el principal destinatario de este documento son los jóvenes científicos que empiezan una carrera investigadora.
El presidente de la COSCE ha defendido que "la inmensa mayoría de los científicos son honestos" pero, a su juicio, "hacía falta reafirmar por escrito que la ciencia debe ir acompañada de buena praxis".
Del mismo modo, Martín y Piriz han destacado que los investigadores son una de las profesiones mejor valoradas en España, según las encuestas de los últimos años, y, según ha indicado, "los científicos sirven como modelo social y deben actuar tal y como reclama la sociedad".
Del mismo modo, el presidente de la CRUE ha destacado que esta iniciativa debe ir encaminada "a conseguir una ciencia de excelencia" y que debe ser "una hoja de ruta para hacer ciencia sólo a través del camino de la honradez y de la transparencia".
CASOS HABITUALES Y PRESIONES
En cuanto a los casos, han indicado que hay algunos que se conocen porque abarcan más portadas, pero se ha referido también a otros que suceden "en el día a día", como estudiantes que trabajan sin sueldo a la espera de que llegue el dinero de la beca, investigadores que participan en un proyecto de forma colateral y luego no aparecen en la publicación, o los casos más llamativos, como el plagio o la invención de datos y resultados.
En este sentido, el presidente del CSIC ha resaltado que en muchos casos existen "presiones" a científicos, ya sea para que hagan un número de publicaciones al año; para conseguir un premio o una financiación; o simplemente el ego del propio científico. "Pero la ciencia es como la justicia española, va lenta pero acaba poniendo a cada uno en su sitio", ha declarado Martín.
Además, han defendido que la mala praxis no se debe sólo a temas de dinero, sino también a instalaciones y otros actores que también pueden estar usándose mal. Martín ha señalado, por ejemplo, laboratorios "en los que sólo hay macetas" mientras otros están desbordados.
Preguntados por su las empresas podrían ejercer presión en los proyectos que financian para que los resultados nunca perjudiquen su actividad, Piriz ha señalado que todo actor que tenga superioridad sobre otro tiene la posibilidad de que esto suceda aunque, no cree que "esta sea la práctica habitual".
Por ello, ha defendido la "necesidad" de que la empresa colabore con la ciencia y de que éstas entiendan que "la transferencia de conocimiento y generar trabajo basado en el conocimiento es la mejor inversión en el tiempo". "Es una inversión seria que tirará de sus empresas para que sean más competitivas", de destacado.
Finalmente, el presidente de la CRUE ha pedido "más dinero público y privado para la investigación", resaltando que se trata "de invertir no de gastar" y ha destacado el trabajo de los científicos españoles que han situado a España en el noveno puesto mundial, "aunque tras los recortes de cantidad y calidad se ha descendido al 10º puesto". "Deberíamos tener, al menos, el doble de dinero de lo que se está invirtiendo ahora", ha apuntado.
Martín se ha unido a la petición señalado que aunque se hable de que la recuperación ha llegado "no lo ha hecho a la ciencia", que ha visto su presupuesto reducido en un 0,36 por ciento que, a su juicio, "aleja a España de Europa".