Archivo - Una científica introduce líquido en una probeta - H.Bilbao - Europa Press - Archivo
MADRID 11 May. (EUROPA PRESS) -
Los científicos Luis Oro Giral y Juan Antonio Zufiria, académicos de número de las reales academias de Ciencias e Ingeniería, respectivamente, han identificado los "grandes frenos" de España en ciencia: Falta de inversión empresarial, fragmentación territorial y déficit de talento STEM.
Así lo han manifestado los expertos en la última sesión del ciclo interacadémico celebrado en el Instituto de España, donde han concluido que "España ha avanzado en producción científica, pero pierde competitividad y necesita un cambio profundo en su modelo de innovación y en su estructura productiva; la financiación sigue siendo insuficiente, la inversión empresarial en I+D es baja y las desigualdades territoriales se agravan; y que España necesita un plan industrial estable, selectivo y consensuado, alineado con las prioridades europeas".
Luis Oro, catedrático emérito de Química Inorgánica en la Universidad de Zaragoza, ha señalado en su intervención que España ha experimentado "una transformación notable desde los años 80, situándose entre los diez primeros del mundo en producción científica". Sin embargo, ha advertido de que este avance "convive con importantes debilidades estructurales".
Así, ha subrayado que la financiación "sigue siendo insuficiente, la inversión empresarial en I+D es baja y las desigualdades territoriales se agravan, especialmente entre comunidades con mayor capacidad fiscal y aquellas más dependientes de fondos estatales y europeos".
Oro ha destacado además que la descentralización "ha permitido innovaciones valiosas, como los programas autonómicos de captación de talento, pero también ha generado fragmentación institucional y dificultades de coordinación".
En su intervención ha insistido en que España "necesita estabilidad financiera, cohesión territorial y una mayor conexión entre ciencia y tejido productivo para consolidar su posición internacional".
Su conclusión es que España ha pasado de ocupar una posición periférica en el contexto científico internacional a convertirse en "una potencia científica intermedia plenamente integrada en el espacio europeo de investigación", pero donde este avance convive con "debilidades estructurales importantes: insuficiente inversión empresarial, fragmentación institucional, desigualdades territoriales estructurales y dificultades para consolidar carreras científicas estables y competitivas".
Por su parte, Juan Antonio Zufiria, vicepresidente de la Real Academia de Ingeniería y ex alto directivo de IBM, ha centrado su análisis en el modelo productivo español y su impacto directo en la competitividad.
En este sentido, ha alertado de que España lleva años perdiendo posiciones frente a Europa "en áreas económicas, industriales, técnicas y científicas, claves para el futuro".
Zufiria identificado tres grandes frenos: una estructura productiva basada en sectores de bajo valor añadido, una inversión privada en I+D muy inferior a la media europea, y un déficit persistente de talento STEM, agravado por el desajuste entre la formación y las necesidades reales de las empresas.
En su opinión, España necesita un plan industrial "estable, selectivo y consensuado, alineado con las prioridades europeas y capaz de impulsar sectores estratégicos que generen productividad y bienestar".
Para el científico, es necesario que de forma "decidida y urgente" se lleve a cabo un cambio de rumbo en el modelo productivo, "y es al Estado al que le corresponde ser el actor principal de ese cambio y convertirse en ese estado que algunos economistas llaman 'El Estado emprendedor'".
Así, defiende que "se necesita crear un Plan Industrial muy concreto, estable, de largo plazo y consensuado único para todo el país". Este plan, ha añadido, debe estar "alineado con Europa", "seleccionar los sectores por los que queremos apostar" y hacer un planteamiento general a nivel de España y simultaneámente uno específico para las diferentes comunidades autónomas.
El experto ha concluido que España no puede competir "sin reducir la fragmentación, seccionar y aunar esfuerzos", por lo que un "plan industrial de país" es un elemento necesario para competir y, a la vez, "aunar/vertebrar el país".