Publicado 22/08/2019 18:46CET

La Fundación Gadea intenta explicar la razón de los incendios a través de la Ciencia

Incendio de Valleseco en la isla de Gran Canaria.
Incendio de Valleseco en la isla de Gran Canaria. - EUROPA PRESS - EUROPA PRESS

MADRID, 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Gadea intenta analizar las causas y efectos que provocan los incendios y centra su investigación en novedosas soluciones tecnólogicas, especialmente centradas en la prevención, según han señalado en un comunicado.

Así, revela que el 2018 se convirtió en el año con menos superficie arrasada por el fuego en toda la serie histórica mientras que a finales de julio 2019 el fuego ya había calcinado casi cinco veces más hectáreas que en el mismo periodo del año anterior. El aumento de las temperaturas, la frecuencia e intensidad con la que se producen episodios extremos como olas de calor, sequías o fuertes tormentas, o la falta de gestión preventiva favorecen la generación y propagación de incendios forestales.

Según el catedrático de Ecología, Jaume Terradas, "la probabilidad de que se inicie un incendio forestal aumenta cuando la vegetación, que actúa como combustible, tiene menos contenido de agua, ya que lo han perdido por evaporación y transpiración".

Expertos en la materia, como es el caso del catedrático de Estadística e Investigación Operativa, Wenceslao González, afirman que se puede predecir el comportamiento de un incendio pero siempre y cuando se disponga de buenos datos históricos previos para "testear los modelos y hacer predicciones fiables". Aunque para ello, sería necesario tener información sobre el terreno, temperatura, humedad, dirección y velocidad del viento y con esto, se pueden crear patrones de comportamiento.

Una herramienta que ayudará para conocer más a fondo los comportamientos de los incendios, es el Big data. Actualmente, ya comienza a utilizarse para crear "algoritmos relacionados con el análisis de la evolución de los incendios: perímetro, frentes de llama, velocidades de avance, zonificación con criterior de ingeniería..."

Asimismo, los efectos de un incendio dependen de la intensidad del fuego, su extensión y tipo de vegetación. Para los expertos de Fundación Gadea, "después de un incendio, queda un legado de vida. Ramas o cepas que pueden rebrotar, animales que pueden volver a colonizar la zona o que han resistido en refugios subterráneos".

"Una de las opciones después de un incendio es repoblar con especies autóctonas que se adecúen a las condiciones locales del terreno y que ayuden a estabilizar la zona", ha explicado la geóloga e investigadora de Ciencias de la Tierra, María José Jurado.

Por último, una de las zonas más vulnerables es la cuenca mediterránea, debido a sus altas temperaturas, viento seco y baja humedad logra, que en caso de incendio, resulte muy difícil controlarlo.

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