Caldero de bronce romano desenterrado en una necrópolis de Noruega

Actualizado 16/09/2019 12:57:42 CET
Aspecto del caldero en el momento de ser excavado
Aspecto del caldero en el momento de ser excavado - NTNU UNIVERSITY MUSEUM

   MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Un caldero de bronce que data de la época romana ha sido desenterrado en un antigua necrópolis, descubierta durante los trabajos previos a la construcción de una autopista en Noruega.

   Es el primer hallazgo de este tipo en el país en cincuenta años y arroja nueva luz sobre los contactos de la región con el antiguo Imperio romano.

   El equipo de investigadores estaba emocionado incluso antes de haber levantado la primera piedra, explicó Ellen Grav Ellingsen: "Habíamos pasado por encima del lugar con un detector de metales y entonces sabíamos que había algo debajo de una de las losas de piedra del entierro", explica en un comunicado la arqueóloga Ellen Grav Ellingsen.

   La arqueóloga agregó que tal artefacto fue importado del lejano Imperio romano. Se cree que se hicieron en Italia o en las provincias romanas del Rin, y con el tiempo fueron intercambiados o regalados. Si bien en su momento estos artefactos se produjeron en masa, son un hallazgo raro hoy en día, lo que sugiere que el área ahora conocida como Gylland cerca del río Gaula era una zona de estatus y riqueza durante la época romana.

   "Esta riqueza probablemente estuvo relacionada con el paso del tráfico y la proximidad de Gylland a importantes recursos como lo fue la producción de hierro en el centro de Noruega en la época romana", dijo Moe Henriksen, quien dirigió la excavación.

   Lo más probable es que el sepulcro perteneciera a una persona de estatus, dado que los bienes importados generalmente se reservaban para los ricos. Después de la cremación, los restos se colocaron en el caldero de bronce, algo común en los entierros de la antigua Escandinavia.

   Los arqueólogos ahora están examinando el artefacto en el laboratorio de conservación del Museo de la Universidad NTNU, pero a primera vista todo apunta que se trata de un artefacto que data de 150-300 de nuestra era.