Publicado 01/04/2016 13:21CET
- Comunicado -

El Mindfulness ha llegado a las empresas españolas

Iepp
IEPP
Eva Herber

Mindfulness, la revolución que ayuda a reducir el estrés laboral, explicada en tres experiencias personales.

· La autora de este artículo, la psicóloga y coach Eva Herber, del Instituto Europeo de Psicología Positiva, dice: “Me encanta acompañar a las personas en su trance de descubrir y desarrollar las fortalezas que les permiten superar los obstáculos que nos separan de una vida más plena.

1 de abril de 2016.- El Mindfulness ha llegado a las empresas españolas. La antigua práctica que originalmente forma parte del camino espiritual budista, está siendo estudiada y aplicada en cada vez más ámbitos por su gran efecto positivo en el bienestar de las personas. Estudio tras estudio consigue convencer tanto a médicos y psicólogos, como a empresarios y líderes a nivel mundial. Hoy se utiliza para tratar el dolor crónico, superar trastornos de ansiedad y estrés, mejorar la concentración y creatividad, e incrementar el rendimiento laboral.

Ya no es solamente el caso del gigante estadounidense Google, dónde el curso “Busca en tu interior” ha llegado a miles de empleados, atrayendo a los jóvenes ingenieros con un currículum que mezcla el mindfulness aplicado y la espiritualidad. También las sedes españolas de empresas como L’Oréal, Astra Zeneca, Xerox y Mahou-San Miguel han lanzado cursos de Mindfulness para sus empleados. Paloma Fuentes, Directora de Bienestar Emocional y Felicidad de Mahou-San Miguel, nos explica esa decisión: “Elegimos Mindfulness porque elegimos trabajar con más salud, con más eficiencia y con mayor disfrute. Somos aquello en lo que concentramos nuestra atención, por eso el Mindfulness nos acerca a una vida más plena, más sana y más equilibrada”.

¿Ya es una realidad que cada vez más personas de nuestro país observan su vida y su trabajo con atención plena? ¿Es otra moda a la que se apuntan las empresas porque quieren parecer modernos y preocupados por el bienestar de sus empleados? Sin duda, el Mindfulness está de moda y está muy bien que así sea.

Según Rafael G. de Silva, director de Habitar el tiempo ( www.habitareltiempo.com) y encargado de los programas de formación de Mindfulness en diferentes empresas, estamos asistiendo a una revolución en las empresas que empiezan a orientar su mirada a lo que es el verdadero valor de su negocio, sus empleados, el capital humano. “La innovación y creatividad, la adaptación a los continuos y raudos movimientos del mercado, no se pueden apoyar en más tecnología, en ninguna máquina o sistema de información. Depende de que cada uno de los empleados desarrolle las capacidades que van a ayudarles a gestionar ese estrés y mejorar su adaptabilidad en su vida laboral y personal. ¿Acaso seguimos pensando que la gestión de lo que me ocurre en mi vida personal no tiene influencia en mi vida laboral y viceversa?, podemos aparentar que no es así, pero no hay dos “yo”.”

· Mindfulness nos ayuda a ser personas más equilibradas y más creativas y eso se extiende a todos los ámbitos de la vida.

· Las empresas que tomen consciencia de ello y estén creando los espacios y la formación necesaria no hay duda de que contarán con una gran ventaja.

Sin embargo, todavía muchas personas perciben que una práctica basada en la meditación les queda muy alejada de su realidad diaria. Levantarse de madrugada para sentarse a observar la respiración durante 20 o 30 minutos puede parecer fuera de lugar, si el 50% del día lo pasamos corriendo y estresados.

Recuerdo que Carlos, un ejecutivo senior de una gran multinacional, tuvo un auténtico ataque se risas cuando le sugerí que la práctica del mindfulness le podría ayudar a mejorar la relación con su equipo que sufría por sus frecuentes arranques de ira. “Ya le gustaría a mi mujer que hiciera meditación, pero no me veoel tío duro en el cojín de meditación, no puedo ni imaginármelo.” Me reí con él, y luego insistí.

Insistí porque sé que ese tipo de reservas se suelen disolver en el momento de tener un primer contacto personal con la práctica. También Carlos llegó a apreciar el poder de darse cuenta de sus reacciones emocionales antes de verse arrastrado por ellas. Incluso se pudo permitir sentir su miedo a perder el control en las reuniones, para luego trascenderlo. Hoy, tiene una relación mucho más armoniosa tanto con su equipo como con su jefe. La rabia aparece a veces, pero ya no es capaz de arrancarle reacciones agresivas como hace un año. Y Carlos confiesa que ahora se siente mucho más en paz consigo mismo y su vida. “Mis reacciones siguen allí, lo que ha cambiado es mi relación con ellas. Ahora elijo yo cómo quiero responder ante los conflictos, en vez de dejarme llevar por el impulso y explotar sin remedio.”

¿Cómo consiguió ese cambio? ¿Qué tiene que ver la meditación con la reducción del estrés, la gestión de la rabia y los conflictos? Para comprender el efecto de la práctica del mindfulness necesitamos entender el proceso de su entrenamiento. La práctica consiste en dirigir la atención hacía un elemento de la experiencia presente, normalmente la respiración, y regularla para que permanezcamos centrada en el objeto de atención durante un tiempo determinado.

· Se trata de ser plenamente consciente del momento presente, sin añadir, ni quitar nada de la experiencia.

Lo que suena relativamente fácil, puede llegar a ser tremendamente difícil, porque nuestra mente no está acostumbrada a parar en un solo objeto. Suele estar muy ocupada anticipando el futuro, repasando el pasado o intentando cambiar lo que ocurre en el aquí y ahora. Mantener esa mente acelerada en el momento presente sin controlar o influir sobre él, puede causarnos sensaciones diversas entre el aburrimiento y la inquietud.

A nivel neuronal, aprender a dirigir nuestra atención de forma voluntaria requiere entrenar el funcionamiento del córtex prefrontal, el centro de control racional del cerebro. Una corteza prefrontal entrenada presenta más conexiones neuronales y más densidad en la materia gris y es por tanto más capaz de inhibir y reconducir nuestras reacciones automáticas. Por eso se dice que la atención plena nos permite salir del piloto automático de nuestro cerebro.

Es lo que experimentó Carlos. La práctica del mindfulness le ayudó a reducir la velocidad de sus reacciones emocionales, para poder pararse y elegir la respuesta más adecuada: Escuchar, en vez de interrumpir. Preguntar, en vez de gritar. Pausar, en vez de juzgar.

EMISOR: IEPP

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