VALENCIA 5 Dic. (EUROPA PRESS) -
Aguas de Valencia cumple este domingo su 125 aniversario, efeméride en que la primera empresa encargada del abastecimiento de agua potable en la ciudad recuerda sus orígenes a manos de Emeterio Albors, el alcoyano que la fundó el 6 de diciembre de 1890.
Albors compareció ese día ante el notario de Valencia Miguel Tassio y Chiva y formalizó la escritura de constitución de la Sociedad Valenciana de Aguas Potables y Mejoras de Valencia con un capital social de un millón de pesetas, dividido en 2.000 acciones de 500 pesetas cada una, según ha informado Aguas de Valencia en un comunicado.
La sociedad, tal y como recoge la escritura de su constitución, es "propietaria de las obras hechas hasta el momento para el suministro a Valencia y de la concesión municipal para abastecer la ciudad por 38 años". Por primera vez, una misma empresa controlaba el tratamiento y la distribución del agua potable a la ciudad.
De esta forma, el proyecto empresarial para la traída y suministro de agua potable a Valencia se consolidaba. No obstante, las primeras referencias a este proyecto datan de 1845, cuando el canónigo Mariano Liñán dejó en herencia a Valencia 28.000 duros en deuda pública francesa con la condición de "financiar el abastecimiento a la ciudad para que comenzasen las obras antes de un año y, si no fuese así, el dinero pasaría a la Beneficencia".
Para materializar este proyecto se creó una comisión formada por el Ayuntamiento de Valencia, la Sociedad Económica de Amigos del País y el hermano del canónigo Liñán, que solicitó a la reina Isabel II la realización del abastecimiento a la ciudad. La reina concedió el permiso para crear la red y la planta de abastecimiento para la ciudad el 9 de octubre de 1845. Tras varios estudios se decidió que la toma se realizase en el río Turia.
El ingeniero Calixto Santa Cruz realizó el proyecto y el ingeniero Ildefons Cerdá i Súñer dirigió la obra con la colaboración de Leodegario Marchessaux.
Una vez realizado el proyecto, se descubrió que era insuficiente la cantidad económica legada por el canónigo. La herencia supuso aproximadamente el 10 por ciento de la obra, que ascendía a más de 6 millones de reales (unos 36 millones de euros actuales).
Este primer "revés" financiero lo solucionó José Campo, Marqués de Campo, entonces alcalde de Valencia, que creó el 8 de enero de 1846 una Sociedad Anónima donde los particulares aportaban dinero que se retornaría mediante impuestos en la ciudad: en aduanas sobre el trigo y otros alimentos básicos; y los espectáculos públicos. Con este sistema, se consiguió la financiación para poder llevar a cabo el proyecto. Con el tiempo, José Campo dejaría la alcaldía y se erigirá presidente de la empresa Sociedad Valenciana para la Conducción de Aguas Potables, según el comunicado.
Entre 1845-1850 se construyó el azud de 'La Presa', en Manises (Valencia), desde el que se captaba el agua del Turia. Este azud estaba compuesto por una balsa de decantación y un acueducto que llega hasta el Arquillo. Desde el Arquillo partían dos tuberías de 355 mm que llegaban hasta el Depósito General de la Cruz de Mislata (actual Museo Histórico de la Ciudad de Valencia).
Desde este depósito salieron las primeras tuberías de agua potable que abastecieron la ciudad por la calle Quart y la calle Caballeros, mediante seis fuentes bebedero. La ceremonia inaugural de la traída de agua a Valencia tuvo lugar en la fuente de la plaza del Negrito el 19 de noviembre de 1850.
MAYORES NECESIDADES DE AGUA
Entre 1850 y 1878 la población creció considerablemente y con ella, las necesidades de agua de la ciudad. Así, el sistema de captación, tratamiento y distribución quedó insuficiente para abastecer a la población. Entonces, el ayuntamiento pidió a la empresa que aumentara el agua que suministraba a la ciudad tanto en calidad como en cantidad. Este aumento de la demanda y necesidad de mayor servicio en cantidad y en calidad, coincidió con el derrocamiento de las murallas y los planes de ensanche.
A finales de 1885, nace un nuevo proyecto para el incremento de caudal, presión y calidad del agua potable para intentar que nunca más se produjeran episodios de epidemia. Para ello, se publicó un concurso para realización de una nueva obra para mejorar la captación y el tratamiento del agua potable, con una concesión de 40 años. Se adjudicó a Fernando de Vicente y Charpentier que, el 3 de julio de 1886, constituyó para su ejecución la mercantil 'De Vicente, Solarich y Pérez'. La obra se ejecutó en 1888 y consistió en crear el depósito de San Onofre en Quart de Poblet (Valencia), e incluir una tubería de 600 mm en el tramo San Onofre-Arquillo, hasta las balsas de decantación en "La Presa", así como la mejora en los filtros de Manises.
Estas obras resultaron ser más costosas de lo que se preveía y necesitaron de nueva financiación. Es aquí donde aparece Emeterio Albors y constituye la empresa germen del actual Grupo Aguas de Valencia.
Albors pertenecía a una de las familias de la aristocracia industrial alcoyana y se instaló en Valencia a finales de los años 80 del siglo XIX donde se integró en la elite burguesa valenciana y participó activamente en instituciones económicas como la Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia, de la que era socio desde 1883.
EMETERIO ALBORS
Los negocios familiares de los Albors evolucionaron desde la industria textil hacia la papelera y la tercera generación de la familia, principalmente Emeterio y su hermano Rigoberto, fueron los que, sin descuidar la industria papelera, diversificaron el negocio familiar convirtiéndose primero en banqueros y, posteriormente, en financieros privados de empresarios e industriales.
El camino de Emeterio Albors se cruzó con el suministro del agua a Valencia el 16 de noviembre de 1889, cuando Fernando de Vicente y Charpentier, Eduardo Solarich y Dolz y Juan Manuel Pérez y Hernández, socios únicos de 'Pérez y Compañía', empresa propietaria de la concesión y explotación del servicio de aguas potables de Valencia y de las obras ya ejecutadas para dicho servicio, ante la falta de liquidez para afrontar las obras que aún faltaban por ejecutar, recurrieron a él. Así, le cedieron todos los derechos y acciones de 'Pérez y Compañía' con la condición de que "formase una sociedad anónima nueva y se repartieran las acciones en cuatro partes iguales".
De esta forma, nació la 'Sociedad Anónima Aguas Potables y Mejoras de Valencia' con un capital social de un millón de pesetas repartido a partes iguales entre los cuatro socios. Además, para capitalizar la sociedad, Emeterio dispuso 1.000 obligaciones de 1.000 pesetas cada una que tenían como garantía todas las pertenencias de la sociedad y que devengaron un 6 por ciento de intereses a lo largo de los 38 años a que tiene derecho la concesión. El acuerdo con los empresarios a los que financia establece que él será el administrador y director de la nueva sociedad.
Albors también fue alcalde de Alcoi entre 1883 y 1885; era propietario de "La Claraiana", la mayor fábrica de papel de Ontinyent, y de un molino papelero en Alcoi; distribuía el papel de fumar a todos los estancos de Valencia e invertía en bienes inmuebles como el edificio de la calle del Mar, 57 de Valencia.