VALÈNCIA 9 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) y La Unió Agricultora i Ramaderan han expresado su "honda preocupación" tras conocerse que una mayoría cualificada de Estados miembros de la Unión Europea ha aprobado en el Coreper II la firma del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, con lo que se abre la puerta a que la Comisión Europea lo rubrique oficialmente la próxima semana. Las organizaciones agrarias lamentan que se ha dado luz verde a un acuerdo "sin reciprocidad" y alertan de que tendrá un "alto coste" para la agricultura valenciana.
Según ha afirmado AVA-Asaja en un comunicado, con la información disponible, Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría han votado en contra del acuerdo, mientras que Bélgica se ha abstenido. El resto de países, entre ellos España, han respaldado la decisión. De acuerdo con el procedimiento escrito, las delegaciones nacionales disponen hasta las 17.00 horas de hoy para formular posibles objeciones, aunque el resultado global no variaría sustancialmente.
Desde AVA-Asaja se subraya que, además de la aprobación para la firma, el Coreper II ha dado luz verde a la reducción del umbral de activación de las salvaguardias agrícolas hasta el 5 por ciento, una decisión que "debilita de forma notable la capacidad de reacción ante un aumento de las importaciones procedentes de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay".
En esta línea, La Unió lamenta la aprobación "sin garantizar una protección efectiva para los agricultores y ganaderos valencianos, pese a la oposición expresada por varios Estados miembros, entre los que lamentablemente no se encontraba España". La organización ha criticado el "cambio de posición" de Italia, que en diciembre había manifestado "reservas" y que, finalmente, "no ha bloqueado el acuerdo, facilitando que se alcanzara la mayoría cualificada necesaria".
Asimismo, se muestra "muy crítica" con el Gobierno de España y lo tilda de "hipócrita al haber votado a favor de un acuerdo que deja al campo en una situación de clara vulnerabilidad". La Unió critica que, en este acuerdo político, el gobierno de España "se debería posicionar, como ha hecho el francés, para evitar importaciones de productos que no cumplan con la normativa europea".
"TIERRA PLANA"
Para el presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, denuncia que la UE "nos ha vuelto a vender en tierra plana". "Este acuerdo comercial, como tantos otros, utiliza la agricultura como moneda de cambio. Sin exigir reciprocidad a las importaciones sudamericanas, fomenta más competencia desleal que expulsará a los agricultores y ganaderos valencianos, ya que será la gota que colma el vaso. Y cuando desaparezcan los productores, la factura la pagarán los consumidores, con una cesta de la compra más cara, de menor calidad y más contaminante", ha advertido.
Por su parte, el presidente de Asaja nacional, Pedro Barato, ha señalado que la organización no rechaza los acuerdos comerciales, pero sí aquellos que se firman sin igualdad de condiciones. "Si en Europa se nos exige cumplir normas muy estrictas en sanidad, sostenibilidad, bienestar animal o uso de fitosanitarios, esas mismas exigencias deben aplicarse a los productos que llegan de fuera. Si no, estamos ante una competencia claramente desleal", ha apuntado.
AVA-Asaja advierte de que el acuerdo permite la entrada en el mercado europeo de productos elaborados con sustancias prohibidas en la UE, como determinados fitosanitarios o carne producida con hormonas de crecimiento, cuya trazabilidad y control "no están plenamente garantizados, tal y como reconocen incluso las propias autoridades comunitarias".
PONE EN RIESGO LA VIABILIDAD DE PRODUCTOS
La organización considera que esta decisión "pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones, especialmente en sectores valencianos como la ganadería, el arroz, los cítricos o la miel". AVA-Asaja afirma, además, "que incluso los sectores que podrían verse beneficiados, como el aceite de oliva o el vino, no podrán aprovechar el acuerdo a corto plazo, debido a largos periodos transitorios antes de la plena liberalización".
La reducción del umbral de activación de las salvaguardias hasta el 5% supone un avance técnico positivo, ya que permitiría intervenir antes ante una caída de precios o una distorsión del mercado provocada por un aumento de las importaciones. No obstante, AVA-Asaja advierte de que este mecanismo "solo será eficaz si se aplica de forma automática, ágil y con controles reales en frontera, y recuerda que las salvaguardias, por sí solas, no compensan un acuerdo comercial que sigue careciendo de reciprocidad en las normas de producción".
AVA-Asaja ha manifestado además que, según datos de la propia Comisión Europea, "actualmente solo se controla en frontera el 0,0082% de los productos agroalimentarios que entran en la Unión Europea, lo que pone en duda la eficacia real de las salvaguardias si no se refuerzan de manera inmediata y sustancial los sistemas de inspección y control. Sin controles efectivos, cualquier mecanismo de protección queda vacío de contenido".
La organización manifiesta que, pese al visto bueno del Consejo, el acuerdo "aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo", una fase "decisiva" en la que la organización intensificará su labor de interlocución y presión política. Hasta el cierre definitivo del procedimiento escrito a las 17.00 horas, AVA-Asaja mantendrá una actitud de "prudencia y vigilancia", pero reitera "con claridad su mensaje: sin reciprocidad, no hay comercio justo".
La organización seguirá defendiendo en todas las instancias un modelo agrario europeo "basado en la calidad, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la igualdad de condiciones". "Cualquier tratado con países terceros ha de contar además con un estudio de impacto real y creíble, ha de tener un papel únicamente complementario a la producción europea y debe responder inmediatamente ante una bajada de los precios en origen", ha zanjado.
"MONEDA DE CAMBIO" Para La Unió, "una vez más, el campo valenciano vuelve a ser la moneda de cambio de la política comercial de la UE" con un acuerdo que "pone en riesgo miles de explotaciones sin asegurar condiciones de competencia justa", denuncian desde la organización. "Y todo esto con la complicidad del Gobierno de España, que ha perdido definitivamente la oportunidad de ponerse de lado de sus agricultores y ganaderos. Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados", ha advertido la organización, que reprocha que "sin reciprocidad real y sin compromisos claros las salvaguardas no son más que una promesa vacía".
La Unió ha afirmado que, aunque Bruselas ha aprobado mecanismos internos de salvaguarda, los países del Mercosur "no han confirmado públicamente que acepten esas cláusulas, ni cómo se aplicarían en la práctica", además de que se ha comprobado que "no son muy eficientes porque cuando se detecta un aumento de las importaciones o una bajada de precios superior al establecido, el daño ya está hecho".
La organización alerta de que el acuerdo permite la entrada de productos que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, ambientales y de bienestar animal que se imponen a los productores europeos, lo que supone "competencia desleal y una amenaza directa a la viabilidad del modelo de agricultura profesional".
Asimismo, alerta de que volverá a salir a la calle con los tractores, en una protesta convocada el próximo 11 de febrero en Madrid", añade. Un reciente estudio de La Unió concluye que la balanza comercial agraria entre los países de Mercosur y España es "claramente deficitaria" para los intereses valencianos en los productos más perjudicados por el acuerdo, pues el déficit en volumen es de más de 240.000 toneladas. El producto más perjudicado es el arroz con un desfase de -133.850 toneladas.