Archivo - Lapiceros en una aula escolar. - CAIB - Archivo
VALÈNCIA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de València ha aprobado la tramitación urgente del contrato de prestación de servicios de la nueva escuela infantil Cabanyal-Canyamelar, que está actualmente en construcción, para que pueda empezar a funcionar el próximo curso escolar, 2026-2027.
Así lo ha dado a conocer este viernes el portavoz del Gobierno Municipal, Juan Carlos Caballero, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local.
Juan Carlos Caballero ha indicado que, según está previsto, la construcción de la escuela concluirá este mismo año, por lo que se prevé que estará ya en funcionamiento el próximo curso.
Por ello, y con la intención de facilitar y agilizar la matriculación del alumnado, la Junta de Gobierno Local ha acordado impulsar el contrato de concesión del servicio, dado que se trata de una escuela infantil de titularidad municipal pero de gestión indirecta.
De esta manera, se ha aprobado tramitar, con carácter de urgencia, la licitación del contrato y el pertinente estudio de viabilidad económicofinanciera, tal como prevé la normativa vigente. La nueva 'escoleta' contará con seis aulas para el alumnado de 0 a 3 años, todas ellas con salida directa a baños y a patio propio.
Habrá dos aulas para niños y niñas de 0 a 1 año, con ocho plazas por aula; dos aulas de 1 a 2 años, con 13 plazas por aula; y otras dos aulas para alumnado de 2 a 3 años, con 16 y 17 plazas, respectivamente.
Además, contará con un aula multiusos y otra de psicomotricidad; y dispondrá también de cocina, comedor y lavadero, de una sala para el profesorado y otra para padres y madres.
"Con esta escuela infantil, a partir del próximo año aumentamos las capacidades y las plazas públicas en la ciudad de València, apoyamos a las familias y apoyamos también la conciliación y la igualdad de oportunidades en nuestra ciudad", ha destacado Caballero.
El año pasado, el gobierno local aprobó el modificado del proyecto de construcción del nuevo centro escolar, a petición de la empresa constructora, dada la necesidad de llevar a cabo trabajos no contemplados en el proyecto inicial, así como por la aparición de elementos imprevistos en la parcela.