Imagen de archivo de Basset en atención a los medios a su llegada a los juzgados de Catarroja - JORGE GIL/EUROPA PRESS
VALÈNCIA 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
El que fuera inspector jefe del Consorcio de Bomberos de Valencia el día de la dana, José Miguel Basset, declaró en su comparecencia como testigo ante la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la catástrofe, que supo de la retirada de los bomberos forestales del barranco del Poyo "unos días después por la prensa".
Así consta en la transripción de su declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, en la que explicó, a preguntas de la instructora, que el 29 de octubre, en el momento en el que se generó la petición por parte de la sala del 112 de movilización de bomberos forestales para el control de las escalas tanto del río Magro como en el barranco del Poyo, eso entró en la central de comunicaciones de bomberos y él fue "ajeno totalmente" a la petición. De hecho, indicó que no supo ni de la movilización ni de la retirada.
"Yo estaba en la central de bomberos, pero no estaba en la central de comunicaciones", defendió, zona esta última en la que se hay seis operadores de guardia, un jefe de sala, un sargento coordinador, un oficial y un técnico forestal, con más refuerzos aún para ese día.
Según su declaración, estuvo siguiendo la emergencia desde primera hora, cuando empezaron los primeros rescates, y siguiendo desde su terminal en su despacho con un sistema que conecta "directamente" con el Coordcom de Generalitat.
"Las peticiones concretas, las tres mil y pico cartas que entraron desde la sala del 112 de emergencia en mi central para atender servicios en ese periodo de tiempo entre las ocho de la mañana del día 29 y las ocho de la mañana del día 30, no todas las movilizaciones pasan por mi mano, simplemente estoy controlando que mis efectivos están movilizándose, que están moviéndose, y en qué parte del territorio se encuentran", detalló.
Sin embargo, indicó que en el momento de esa petición, al igual que con otros servicios que se solicitaron, "yo ya no estaba ni en mi central" si no dirigiéndose al Cecopi porque sobre las dos y media de la tarde recibió una llamada del alcalde de Utiel explicando la "gravedad" de la situación, que la gente se estaba "ahogando" y que le pedía la movilización de la UME, aunque para eso le remitió al subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez.
Así, insistió en que no se le comunicó "porque nuestra sala de comunicaciones tiene su dinámica propia y su autonomía, es decir, los avisos van llegando y con el personal que hay", se movilizan los recursos "en función del tipo de emergencia que se está produciendo" y de acuerdo con el protocolo.
"Todo esto es ajeno al jefe de servicio, no tengo constancia de todas y cada una de las llamadas de emergencia que están entrando, para eso está todo el centro de comunicaciones que es quien gestiona todo este volumen de trabajo", declaró, y añadió que "son autónomos en gestionar la recepción del aviso, movilizar las unidades correspondientes, efectuar el seguimiento de donde están y en su caso, cuando procede pues proceder a su retirada", a no a no ser que sea algo "muy puntual" y "muy técnico".
"CONSECUENCIAS"
En concreto, detalló que tuvo conocimiento de ese hecho, cuando, unos días después, en la sala del Cecopi, en una reunión --no de este órgano-- "alguien de prensa de Generalitat llega preguntando qué había pasado con los bomberos forestales que se habían retirado del barranco del Poyo y que eso había salido publicado en un medio de prensa". "Entonces es cuando yo me entero, pero me entero dos o tres días después de que esto había ocurrido de esa manera, antes no", indicó, y agregó que después sí que averiguó, porque entendía que "esto podría tener sus consecuencias".
Y con la revisión de las comunicaciones que se realizaron ese día a través del sistema CoordCom, pudo "comprobar las horas más o menos y las conversaciones que hubo entre la central de comunicaciones y las dos brigadas de bomberos forestales que se desplazaron tanto al Magro como hacia el barranco del Poyo". Y fue su técnico forestal el que le dijo que habían retirado las unidades, "que coincidió más o menos con la hora de comer" y de ahí su "desafortunado comentario" --en alusión a su intervención en la comisión de la Diputació de València--.
Tampoco pudo especificar en su declaración cuándo supo que los bomberos forestales que habían ido a mediar la escala en el Magro en el área del puente de Carlet empezaron a hacer funciones de rescate porque el río se había desbordado y negó que en el Cecopi se hubiera hablado del tema ni que lo hubiera escuchado por el canal UBE Valencia de coMunicación interna, como sí que oyó su técnico foresTal también de camino al Cecopi.
EL ES-ALERT, ÚNICO MEDIO
Ya sobre la reunión en el Cecopi y sobre el envío del ES-Alert, Basset afirmó que cuando Jorge Suárez hablo de enviar aviso a la población, él ya entendía que se trataba de un ES-Alert porque "no podía ser de otra manera", era el único medio para envíos masivos. "No hay técnicamente otra forma más rápida ni más eficiente", subrayó, si bien manifestó que él lo asumió así "desde el minuto cero" pero igual no todos los que estaba en la reunión, donde nadie dijo nada del barranco del Poyo.
Sobre el contenido, indicó que Suárez hizo una propuesta que recogía que la gente "se subiera a niveles altos", a la que "en principio nadie contestó", y que él propuso "que a lo mejor no se ajustaba del todo a la realidad de lo que nos estaban transmitiendo, sobre todo sin acotarlo". Basset aseveró que la discusión con el subdirector de Emergencias sobre ese envío no pudo durar más de diez "como mucho", ya que el hecho de que "había que enviar un mensaje era algo evidente".
"Yo le comento a Jorge de ajustar el mensaje, y a las 18:13 minutos, exactamente a esa hora abro en mi portátil un fichero word, para hacer una redacción que acompasara un poco lo que estaba diciendo Jorge y se pudiera ajustar con lo que yo estoy diciendo. Ahí se debía a decir que ante la situación de fuertes lluvias que estábamos registrando en su zona, 'Manténganse en sus domicilios y atentos a la información que se pueda recibir por este medio y canales oficiales'. Esta versión parece que convence un poco más, se da por válida y automáticamente se lo paso a Jorge Suárez para que eso se lance", detalló, y apuntó que cree que era una propuesta "no tan alarmista".
Según su declaración ese mensaje "iba dirigido hacia la zona de Forata" porque en ese momento "no había otra opción encima de la mesa excepto Forata". Asimismo, afirmó que, tras esa propuesta, cree que hubo un receso en la reunión, y, preguntado por si ese mensaje se entendió como un confinamiento de la población, contestó que en la mesa del Cecopi "no hubo ninguna objeción".
"No, porque además la respuesta era clara, estábamos en una situación de emergencia, nos ampara. Entonces lo hubiera dicho allí mismo", afirmó, y tampoco pudo precisar por qué cambiaron el texto y por qué el mensaje se dirigió a toda la provincia.
"Alguien debió de decidir que se enviara para toda la provincia, pero no en el Cecopi. Desde que yo paso esta propuesta de mensaje a Jorge Suárez hasta que el mensaje se envía yo no participo en nada más. No vi nada. Era un ir y venir de la consellera, del secretario autonómico y de una serie de gente que posiblemente con sus técnicos del Gabinete de información, entiendo que estaban dándole el formato final a ese mensaje y decidiendo a qué zonas iba a ser enviado. Al final se envió a toda la provincia", manifestó.