Archivo - Imagen de una de las cámaras instaladas en València para controlar la ZBE - AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA - Archivo
VALÈNCIA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un estudio elaborado a partir de las imágenes registradas por el sistema de cámaras de la Zona de Bajas de Emisiones (ZBE) en València refleja que los turismos lideran el uso de la vía pública (son el 83 por ciento de los pasos registrados), seguidos del transporte de mercancías (7%) y de las motocicletas (4,5%) y detecta que solo el 6% de los movimientos en la ciudad corresponden a vehículos sin distintivo ambiental.
Así lo ha indicado el consistorio en un comunicado en el que asegura que seguirá haciendo uso de la infraestructura de cámaras instalada con el fin de seguir con los estudios estadísticos para evaluar el impacto de las políticas de movilidad sostenible. El concejal de este área y Policía Local, Jesús Carbonell, ha afirmado que, de este estudio, se desprende que el "tráfico real" en València "se caracteriza por ser más eficiente y joven que el registrado oficialmente, con una clara predominancia de vehículos que circulan con etiqueta C y con un crecimiento del uso de la motocicleta".
El Ayuntamiento de València ha analizado los primeros resultados obtenidos tras la puesta en marcha completa del sistema de monitorización instalado en el marco del contrato de implantación de la ZBE, financiado por los fondos europeos Next-Generation EU. Los datos de las cámaras han permitido realizar una radiografía del parque móvil circulante.
La principal conclusión es la "notable diferencia" entre el parque de vehículos censado y el que realmente circula por las calles, señala el consistorio, que subraya que aunque los últimos datos oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT) sitúan los vehículos sin etiqueta registrados en la provincia y en València en torno al 26-29%, las cámaras de monitorización revelan que, en la práctica, solo el 6% de los movimientos que se producen en la ciudad corresponden a vehículos sin distintivo ambiental.
Por el contrario, los vehículos más eficientes tienen un protagonismo "mayor" en el tráfico diario: la etiqueta C representa el 48% de las detecciones; la ECO, el 18%; la B, el 19% y la 0 emisiones alcanza el 5% del flujo total de tráfico. Por último, las cámaras también registran un 4% de detecciones de matrículas extranjeras y no reconocidas, apunta el consistorio, que añade que se debe tener en cuenta que el sistema de cámaras se sigue "ajustando de manera continua" para aumentar el porcentaje de detección y reconocimiento en el proceso de lectura.
La edad media de los vehículos se sitúa entre los 7 y los 9 años; el 65% de los vehículos que circulan por los accesos de la ciudad proceden de otros municipios, principalmente de la provincia, "lo que evidencia la gran dependencia del área metropolitana con la capital". En el interior de la ciudad, también tiene un mayor peso el tráfico generado por vehículos de origen externo a la ciudad, que representan un 55% frente a un 45% de registros de vehículos de residentes locales.
Por último, los datos del Impuesto de Tracción Mecánica (IVTM) del Anuario Estadístico del Ayuntamiento de València 2025 reflejan un cambio de tendencia en la propiedad de vehículos: el número registrado en València ha disminuido un 2,3% respecto a 2024 y se sitúa en un total de 464.529 unidades. Este descenso es generalizado en todas las tipologías excepto en las motocicletas, que han incrementado su presencia en un 1,7%.
Jesús Carbonell ha señalado que el estudio "confirma el análisis de los datos de movilidad de los dos primeros meses del año: mientras el tráfico interior se encuentra estabilizado y a la baja (en enero y febrero se ha experimentado un descenso del 4% respecto a los mismos meses del año anterior), los accesos crecen, en un contexto de aumento generalizado de la población en la ciudad como de la movilidad tanto a pie como los restantes modos de transporte sostenibles (bicicleta, VMP y transporte público )".
"Pese a lo anterior, el tráfico interior se encuentra en valores similares o incluso inferiores a los de 2023 y muy distantes a los datos registrados en 2019, momento prepandemia en que se alcanzaron los valores máximos de tráfico", ha recalcado Carbonell, que afirma que el hecho de que más del 50% del tráfico interno se genere por vehículos procedentes de fuera de la capital "evidencia el peso determinante del área metropolitana en los flujos diarios".
"Ante esta realidad y sin perjuicio del ambicioso plan director de EMT que se encuentra en proceso de implementación, resulta imprescindible reforzar la infraestructura y la oferta de transporte público, tanto estatal como autonómico, para reducir la dependencia del vehículo privado" de los residentes en el área metropolitana, ha sostenido.
El Ayuntamiento quiere continuar haciendo uso de la infraestructura de cámaras para seguir realizando estudios estadísticos para evaluar el impacto de las políticas de movilidad sostenible, como la ampliación de la red de carriles bici, la mejora del transporte público o la adopción de medidas para mejorar la distribución urbana de mercancías, ha indicado Carbonell.
"NEGACIONISMO"
Ante estos datos, la portavoz de Compromís en el consistorio, Papi Robles, ha recordado en un comunicado que el equipo de gobierno de PP y Vox "bloqueó" la ZBE y "solo la oposición hizo propuestas serias". "Ese negacionismo político nos hará perder fondos europeos y pone en peligro las ayudas al transporte metropolitano y el abono subvencionado", ha advertido.
En esta línea, ha subrayado que el consistorio ya ha perdido 18 millones de la convocatoria de 2022 para proyectos como zonas peatonales, carriles bici o el carril bus exprés de Blasco Ibáñez, "todas obras vinculadas a tener una ZBE, pero que además se han ejecutado fuera de plazo, por lo que ese dinero ya se ha perdido por la incapacidad" de la alcaldesa María José Catalá "para gestionar".
"Lo más preocupante es que han pasado tres meses desde el fracaso de Catalá y sigue sin hacer nada para implantar la ZBE. Y lo que tenemos ahora es una infraestructura de cámaras que costó más de 10 millones de euros", ha dicho. A su juicio, "las cámaras funcionan, la que no funciona es Catalá y su gobierno. No han hecho absolutamente nada en todo este tiempo para reducir el tráfico y la contaminación".
"Como siempre, mucha propaganda y cero decisiones. A este ritmo llegaremos al verano sin ZBE y con el riesgo real de perder hasta 150 millones de euros por su irresponsabilidad y su negacionismo climático", ha concluido.
Desde el PSPV, la concejala socialista Elisa Valía ha criticado el "triunfalismo insultante" de Catalá y de Jesús Carbonell, a quienes acusa de "retorcer los datos" para "intentar justificar una política de movilidad fracasada basada en el uso intensivo del coche", al coger datos solo "de algunos meses".
Para Valía, la percepción ciudadana es "clara": "los vecinos y vecinas de València saben perfectamente que la movilidad funciona cada vez peor". En este sentido, ha detallado que en enero de 2026 entraron 21.000 vehículos más en València que en enero de 2024, mientras que las principales vías registran incrementos de tráfico superiores al 2%, a pesar de la falta de datos en algunos puntos clave.
"Desde que Catalá es alcaldesa, moverse por València es más peligroso, más caro y más lento. Cada vez hay más tráfico y el transporte público es menos fiable y más caro", ha incidido. Valía ha vinculado directamente esta situación con la negativa del gobierno municipal a impulsar una ZBE "ambiciosa y eficaz" y ha denunciado que el actual diseño responde a planteamientos "negacionistas", en línea con el acuerdo alcanzado con Vox.
Desde el grupo socialista insisten en que la no aprobación de una ZBE real y efectiva es una decisión política "grave" que sitúa a València "fuera de los estándares de las ciudades europeas".