El cardenal Cañizares cree que la asignatura de Religión para es "fundamental para la formación integral"

Publicado 16/05/2015 11:58:05CET
El cardenal Antonio Cañizares
S.MARTOS/AVAN

VALENCIA, 16 May. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha escrito una carta a los padres de familia con hijos en edad escolar en la que les indica que solicitar la clase de Religión para sus hijos es "una decisión importante que no se puede trivializar", y, en especial, "es un grave deber" de coherencia en el caso de los padres que optaron por que sus hijos recibieran el bautismo.

La enseñanza religiosa escolar es, a su juicio, "un aspecto fundamental en la formación integral de la persona, además de ser un elemento imprescindible en el ejercicio del derecho de libertad religiosa, tan básico como que es la garantía de todas las demás libertades", asegura el cardenal Antonio Cañizares, que ha rogado a los párrocos que lean la carta en las misas de este domingo.

Así, el purpurado anima a los padres a "defender y reclamar este derecho que os asiste" porque "inhibirse o no reclamar todo lo legítimamente exigible en este terreno vale tanto como dejar libre el camino al recorte de otras libertades y a la desmoralización de la sociedad".

Argumenta que "no podemos contentarnos, con ser mucho, con una mera enseñanza de valores", sino que "es necesario que en la escuela, en el proceso educativo de los niños y los jóvenes se muestren los rasgos y las raíces de un profundo humanismo que tiene su fuente en Jesucristo".

En su carta, el arzobispo de Valencia se dirige expresamente a "los padres que quisisteis que fueran bautizados vuestros hijos" y les recuerda que "coherentes con lo que hicisteis y fieles a lo que prometisteis en su día -educar a vuestros hijos cristianamente, en la fe-, tenéis el grave deber de poner los medios necesarios para la formación cristiana de vuestros hijos".

ENSEÑANZA EN LA ESCUELA

El titular de la archidiócesis valentina explica que "hoy es muy difícil hacer una persona cristiana y moralmente cabal sin la enseñanza religiosa en la escuela, colegio o instituto". Por ello, "para alcanzar hoy la madurez cristiana, un niño y un adolescente necesitan fundir lo que aprenden y saben de la fe con lo que aprenden y saben de la sociedad, la historia y la naturaleza". Para lograrlo, "el lugar propicio es la escuela", añade.

Más adelante, el titular de la archidiócesis de Valencia asegura que "el tipo de personalidad que alcancen los niños y los jóvenes cristianos dependerá en buena parte de que en la escuela se les ofrezca y aprendan esta enseñanza".

Sin ella, "tendremos hombres y mujeres sin cimientos suficientes para sobrevivir esperanzadamente frente a la fuerte secularización y la cultura materialista y hedonista de esta sociedad nuestra a la que faltan, con frecuencia, valores fundamentales para unos comportamientos morales dignos del hombre".

"LO MEJOR QUE PODÉIS HACER"

Al término de su carta, el cardenal Antonio Cañizares insiste en que solicitar la enseñanza de la religión y moral católica "para vuestros hijos, a los que tanto queréis", es también "lo mejor que podéis hacer en favor de ellos; además de cumplir con vuestro deber y responsabilidad de padres", y destaca que "no se trata de un privilegio, ni es una mera concesión que se os hace. Os asiste todo el derecho".

El purpurado, que advierte que "es mucho lo que nos jugamos todos en esta enseñanza", invita a "explicar el porqué y el para qué de esta enseñanza religiosa en la escuela, y hacer campaña a favor de la clase de Religión".

La carta del cardenal Antonio Cañizares forma parte de la campaña de promoción de la asignatura de Religión Católica, puesta en marcha por el Arzobispado, que se desarrolla desde esta semana y hasta final de junio, coincidiendo con el periodo de inscripción y matrícula para el curso 2015-2016 en todos los centros escolares de la diócesis de Valencia, tanto públicos, concertados como privados, con el objetivo de que los alumnos escojan la asignatura de Religión Católica para su formación personal y curricular.