El atleta Carl Lewis en VDS 2026 - AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA
VALÈNCIA, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El deportista Carl Lewis, ganador de nueve oros olímpicos y reconocido como World Athlete of the Century, ha sido uno de los protagonistas de la primera jornada de VDS 2026, donde ha compartido el papel que el sacrificio y la preparación han jugado en su trayectoria atlética y en su emprendimiento en los negocios, bajo la premisa de que "no se trata solo de ganar, sino de mejorar constantemente y seguir por delante de la competencia".
Carl Lewis ha pronunciado en València la sesión 'The Gold Medal Mindset: Extreme Performance, Resilience, and Longevity in Leadership', ante el público que ha acudido a la inauguración del evento tecnológico internacional, entre startups, scaleups, representantes de grandes corporaciones y líderes tecnológicos.
"La cuestión es que todo empieza con un sueño. Mi sueño, mi meta, era convertirme en el mejor saltador del mundo", ha destacado. Lewis ha explicado que, "cuando era niño, solía ver los Juegos Olímpicos" y le encantaban. "En aquel entonces, no tenía un talento especial; era un niño pequeño y nadie pensaba que llegaría a tener éxito. Pero eso no impidió que mis padres me animaran a esforzarme para ser lo mejor que pudiera llegar a ser", ha relatado.
Así, ha recordado que era "un niño más pequeño que la mayoría" y "terminaba en octavo lugar", aunque su ejecución era "impecable". "Aun así, seguí esforzándome, convencido de que podía llegar a ser la mejor versión de mí mismo". Sus padres le pedían creer en él mismo, aunque años después le confesaron que le "mentían" y no esperaban que triunfase.
El mítico velocista y saltador ha indicado que "cada día surgen desafíos e imprevistos". Por ejemplo, él tenía "un estilo particular de salto" y con 17 años era "el atleta número uno del mundo" en su categoría de edad y "estaba entre los diez mejores a nivel mundial", pero para batir el récord que se habría propuesto, su entrenador le explicó que necesitaba "una técnica completamente distinta" y tuvo que "cambiarlo todo".
El primer sueño que se propuso después fue ganar cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos, cuando "todavía no estaba compitiendo en todas las pruebas". "Era el sueño de toda mi vida; muchos atletas sueñan simplemente con ir a los Juegos Olímpicos y tener la oportunidad de competir, ni hablar de ganar una medalla, y mucho menos una de oro. Y alguien me preguntaba si 'estaba bien' ganar solo tres medallas de oro. Así de disparatada y extraña era la situación en aquel entonces. Pero trabajamos duro y logramos superarlo", ha recordado.
En sus últimos Juegos, tenía 35 años. "A medida que uno envejece, a menudo surge el dilema: ¿todavía puedo ganar? ¿Debería retirarme? ¿Debería seguir adelante? La cuestión es: ¿cómo lograrlo? Un año antes, me propuse alcanzar mi mejor nivel posible; no me centré en ganar, sino en dar lo mejor de mí. Entrené con ese enfoque", ha explicado. Carl Lewis sabía que eran sus últimos Juegos Olímpicos.
"Al observar el mundo de los negocios, veo que mi vida es exactamente así: llega un momento en el que tienes un sueño y, de repente, empiezas a trabajar para hacerlo realidad. Te dices: 'Voy a hacer esto'. Pero, en el camino, surgen imprevistos que debes afrontar. Tendrás victorias y derrotas; sin embargo, al final, lo que buscas es poder decir: 'Puedo retirarme cuando yo decida que es el momento'", ha destacado.
"RODEARTE DE PERSONAS CAPACES"
A su juicio, "lo más importante es que, si quieres alcanzar el éxito, necesitas adoptar esa mentalidad: la mentalidad de quien gana una medalla de oro. Debes entender que necesitas rodearte de personas capaces, exigir responsabilidad tanto a los demás como a ti mismo, saber escuchar y recopilar toda la información necesaria", ha comentado.
Respecto a los paralelismos entre las habilidades de los atletas y las necesarias en el emprendimiento tecnológico, Carl Lewis ha señalado que "lo fundamental es la disciplina". "Vas a cometer errores. Vas a enfrentarte a problemas. Tienes que ser capaz de adaptarte", ha dicho.
"También hay que estar muy atento al entorno. Cuando rondaba los veinticinco años, empecé a entrenar con chicos cuatro, cinco o seis años más jóvenes que yo. Me rodeé de gente joven", ha explicado. "Debes ser consciente de lo que te rodea y de lo que está ocurriendo. No puedes limitarte a vivir en tu propia burbuja, pensando solo en lo que tú haces. Incluso cuando tienes éxito, debes mantenerte alerta".
Ha recordado momentos en los que entrenaba con deportistas más jóvenes para seguir su ritmo. "No se trataba solo de ganar, sino de mejorar constantemente y mantenerse por delante de la competencia. Priorizar el entorno por encima del resultado. Esa ha sido una de mis grandes lecciones en mi trayectoria olímpica: asegurarse de crear el entorno adecuado para el éxito, en lugar de intentar 'ingeniería inversa' para alcanzarlo".
Respecto a si cree que las cosas eran más sencillas entonces que ahora, ha comentado que le "habría encantado tener redes sociales". "Creo que es mejor, porque ahora tienes voz. Todo el mundo tiene voz. Si eres una figura pública o un atleta, ya no dependes de los medios. Puedes contar tu propia historia. Además, ha añadido que "todo el mundo tiene una opinión, pero si quieres tener éxito no todo el mundo puede opinar".
A su juicio, "algo fundamental en el mundo empresarial actual es que, a veces, tendrás que situarte en una posición incómoda. Tendrás que enfrentarte a desafíos. Lo que deseas no siempre coincide con lo que tienes que hacer. Y debes entender que, si quieres alcanzar el éxito, existen reglas específicas", y ha puesto de ejemplo los códigos de vestimenta.
"Creo que debemos entender que podemos ser flexibles y mantenernos abiertos. Pero, en el fondo, hay que ser más directos respecto a lo que pensamos, en lugar de que todo el mundo esté dando su opinión constantemente. Los negocios no tienen que ver con tus sentimientos. Tienen que ver con el éxito", ha dicho.
"SI LA VIDA FUERA FÁCIL TODO EL MUNDO SERÍA BUENO"
Sobre si hay alguna frase o máxima filosófica que suela compartir con las nuevas generaciones, ha indicado: "Lo único que diría es que no va a ser fácil. No lo es. Si la vida fuera fácil, todo el mundo sería bueno en ella. Va a ser muy difícil y un gran desafío. Tienes que autoevaluarte constantemente".
"A menudo, simplemente no nos preparamos. Por eso, creo que lo fundamental es entender que, como la vida no es fácil, hay que estar preparado. No puedes tener miedo a asumir riesgos", ha opinado.
"Creo que no puedes vivir con miedo. Hace falta capacidad de sacrificio. Es indispensable hacer sacrificios, y eso supone un reto. Además, quienes te rodean también deben entender esos sacrificios; tus amigos tienen que comprenderlo. Si no hubiera tenido éxito, seguramente tendría un grupo de amigos totalmente distinto", ha afirmado, porque "esas personas fueron conscientes de los muchos compromisos que tuvieron que asumir simplemente por ser mis amigos".
Preguntado por si haría algo distinto si pudiera volver atrás, ha respondido que "no cambiaría nada", pero sí "le diría al joven Carl lo que creo que todo el mundo le diría a su yo más joven: escucharía más, buscaría más información. Creo que eso es algo fundamental (..) Escucha más, absorbe más información y no creas que lo sabes todo. Eso es, sin duda, lo que haría".