la Caza en la provincia de Alicante supone un impacto económico de 56,5 millones

Cazadores, Caza
EUROPA PRESS/FEDERACIÓN DE CAZA
Europa Press C. Valenciana
Actualizado: viernes, 22 julio 2016 13:32

ALICANTE 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

La delegación alicantina de la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana ha cifrado, según un estudio propio, en 56,5 millones de euros el impacto económico de la actividad cinegética en las comarcas alicantinas.

El informe "Impacto socio económico de la caza en la provincia de Alicante" es, según un comunicado de la Federación, "el primero que se elabora" y que "analiza datos de 16 subsectores económicos que se benefician de esta actividad, entre los que destacan el cárnico, seguros, automoción, restauración o armero, con datos relativos al año 2013".

"Por primera vez, podemos valorar y cuantificar la riqueza que genera la actividad cinegética en distintos ámbitos de la provincia de Alicante, desde los seguros a la restauración, pasando por la administración encargada de expedir las licencias de caza o de armas o todos aquellos relacionados con el cuidado de nuestros perros", ha señalado el presidente de FCCV, Vicente Seguí.

Asimismo, ha manifestado que "da a conocer el papel real del cazador en otros ámbitos como la gestión de acotados o cuantifica las inversiones que nuestro colectivo realiza para la conservación del medio ambiente y el entorno rural".

En el estudio destaca el perro de caza que genera un impacto económico en proveedores de servicios o alimentos de 13,6 millones de euros y es "una de las inversiones más importantes para sus dueños". El informe estima que en la provincia de Alicante hay 48.000 perros de caza, y cuantifica tanto el precio de compra -que oscila entre los 50 y 3.000 euros-, como el desembolso anual en vacunas, identificaciones o alimentación.

También se enumeran 66 rehalas de perros utilizadas en la caza mayor que suponen una inversión de 1,6 millones de euros, incluyendo los gastos de su puesta en marcha y mantenimiento anual, que ronda los 20.000 euros para cada una de ellas.

En cuanto a las capturas --386.000 de caza menor y 6.300 de caza mayor--, alcanzaron un valor global de casi 7,1 millones de euros. Un poco más de 6 millones de euros los generó la carne de caza menor, que incluye especies cinegéticas como el zorzal común o el conejo, que en conjunto representan el 70% de los animales capturados. Otras especies de esta modalidad, la más practicada en general, son la perdiz o paloma torcaz.

El millón de euros restante lo genera la caza mayor, con el jabalí como principal especie cinegética, con 3.500 capturas, casi el 55% del total, y por lógica el que mayor valor aporta con su carne, 724.000 euros, que suponen el 69% de la caza mayor. Esta modalidad de caza engloba además al zorro, arruí, muflón o ciervo.

"El estudio pone en evidencia el alto valor de la carne de caza por su sabor y propiedades, que lejos de tirarse como a veces escuchamos asombrados, es muy apreciada", ha opinado Seguí.

LICENCIAS

Las licencias por tenencia de armas y licencias federativas, éstas últimas expedidas por la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana, suman casi 900.000 euros, correspondiendo a las primeras el grueso del montante con casi 700.000 euros. Por su parte las 16.000 licencias de caza, con armas, sin armas y para rehalas, supusieron a la administración otros 224.000 euros de recaudación. Los seguros de Responsabilidad Civil asociados a cada licencia supusieron para este subsector otros 642.000 euros.

Este tipo de seguros también es obligatorio en los cotos, superficies de terreno en los que está autorizada la práctica cinegética. Se estima que en 2013 había en la provincia de Alicante 376 cotos gestionando unas 400.000 hectáreas de terreno.

Anualmente estos acotados desembolsan en conjunto unos 96.000 euros en seguros, 1,3 millones de euros en los salarios de casi el centenar de guardas jurados encargados de labores de vigilancia en el acotado, y cada cinco años otros 56.000 en la elaboración de los Planes de Ordenación Cinegética, documento imprescindible para obtener la autorización administrativa.

Sin embargo su mayor inversión son los 2,7 millones que destinan en beneficio de las poblaciones silvestres para cumplir con la reinversión del 35% de la renta cinegética, y que se traduce en adecuación de infraestructuras, de comederos, bebederos, alimentos o recuperación de cultivos, entre otras muchas actividades.

En armas y cartucherías los cazadores alicantinos se gastan 2,9 millones de euros que se suman a los 645.000 euros de los complementos textiles y otros accesorios necesarios para la práctica de la caza.

Finalmente el sector de la automoción y de la energía obtienen unos 10,9 y 3,6 millones de euros, respectivamente. Los datos obtenidos en este caso proceden de otros estudios nacionales que estiman que el 5% de las ventas de todoterrenos están relacionados con la práctica de la caza, y esta práctica suele implicar desplazamientos importantes en muchos casos.

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