Publicado 07/02/2021 15:16

Compromís censura la intención de Industria de alargar la vida de la "obsoleta" central nuclear de Cofrentes hasta 2030

Central Nuclear de Cofrentes
Central Nuclear de Cofrentes - CSN - Archivo

Advierte que la ministra Reyes Maroto "romperá un compromiso de socios del Gobierno" si alarga su funcionamiento

VALNCIA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El portavoz adjunto de Compromís en Les Corts Valencianes, Juan Ponce, ha manifestado su "preocupación e indignación" por la intención del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de alargar la vida de la "obsoleta" central nuclear de Cofrentes (Valencia) con una nueva prórroga para su funcionamiento y ha censurado que la ministra Reyes Maroto "romperá uno de los compromisos electorales adquiridos por los partidos que apoyan al gobierno central" si alarga el funcionamiento de la instalación a 2030.

El diputado de Compromís ha insistido en que el cierre de estas instalaciones "tiene que ser en marzo de 2021 y no en noviembre de 2030" porque "de no ser así, la ministra Reyes Maroto será la responsable de romper uno de los compromisos electorales con los valencianos y las valencianas, adquiridos por los partidos que apoyan al Gobierno".

En este sentido, ha exigido a Maroto que detalle la "presunta necesidad" y los motivos por los que Industria podría conceder una nueva prórroga a Cofrentes, "tal y como se puede ver en el calendario establecido en el Protocolo de Intenciones para el cierre ordenado de las centrales nucleares, subscrito entre Enresa y los propietarios de las centrales en marzo de 2019", ha indicado la coalición en un comunicado.

Al respecto, el portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, ha pedido la comparecencia de la ministra de Industria en comisión para "dar explicaciones" sobre este asunto.

Baldoví ha señalado que los valencianos "tenemos derecho a saber si el Gobierno tiene previsto dar una nueva autorización para alargar la vida útil de la central nuclear de Cofrentes", así como "la obligación de exigirle que cumpla con la voluntad de la ciudadanía y clausure la central nuclear, tal como aprobaron Les Corts Valencianes en 2017 con los votos a favor del PSPV, Unides Podem y Compromís".

Por todo ello, ha lamentado que además de los "conocidos peligros y riesgos que comporta la gestión de sus residuos", el mantenimiento de la energía nuclear "aplaza la expansión de alternativas más sostenibles". En medio de la pandemia tenemos la esperanza de poder diseñar un nuevo futuro más verde. "El reparto de los Fondos europeos de recuperación 'Next Generation' tiene que estar destinado a la transición ecológica, a hacer frente a la emergencia climática y, entre otros, a acelerar el cierre de las centrales nucleares", ha defendido.

Por su parte, Ponce ha criticado que este escenario "no es nuevo", puesto que en 2019 la actual vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, dio luz verde a la construcción del Almacén Temporal Individualizado (ATI) en Cofrentes y "abría la puerta a lo que hoy estamos denunciando, la prórroga hasta 2030 de esta central".

"Insistimos en recordarles que la voluntad de la ciudadanía valenciana para el cierre y desmantelamiento de la nuclear de Cofrentes se manifestó en la resolución aprobada por el pleno de las Corts el 29 de marzo de 2017. Y que, además, tanto Ribera como Maroto obvian las recomendaciones que en 2019 hizo la Generalitat Valenciana al proyecto de evaluación de impacto ambiental del proyecto del ATI", ha aseverado.

Ponce ha detallado que la central nuclear de Cofrentes tiene autorización de funcionamiento hasta marzo de 2021, cuando habrá llegado a los 37 años de funcionamiento, y "superará así en más de 10 años el cierre recomendado por la Agencia Europea de la Energía para las nucleares europeas".

Además, ha indicado que el reactor de la nuclear valenciana "es del mismo tipo que el que tenía la siniestrada japonesa de Fukushima" y que durante los últimos años Cofrentes "ha acumulado numerosas incidencias que reflejan el evidente deterioro de la central".

"Solo en 2017 tuvo nueve incidencias, el número más grande de todas las centrales españolas, siendo una de las incidencias de Nivel 1 por rotura de una válvula y pérdida de fragmentos que tardaron 40 días en recuperarse", ha concluido.