VALÈNCIA, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Comunitat Valenciana espera un verano caluroso y con temperaturas "superiores a las normales" tras una primavera que ha sido "cálida y muy húmeda" y que se ha situado como la decimocuarta más cálida y la más húmeda desde 1950.
Así lo han indicado este jueves el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat Valenciana, Jorge Tamayo, y el jefe de climatología en esta delegación, José Ángel Núñez, en la rueda de prensa ofrecida para presentar el resumen climático de la primavera 2025; hablar de los primeros meses del año hidrológico 2024-2025 y avanzar la predicción para el próximo verano.
"Para este verano esperamos calor. Lo más probable, y con una probabilidad muy alta de entorno al 70%, es que las temperaturas sean superiores a las normales", ha expuesto Tamayo, que ha apuntado que la tendencia de temperaturas "por encima de lo normal" vista hasta ahora tenderá a mantenerse" en el próximo periodo estival.
Preguntados por si se tiene alguna estimación de las temperaturas que se podrían alcanzar, el delegado de la Aemet ha explicado que el valor absoluto al que se puede llegar no se conoce y que tampoco se sabe aún si este "va a ser el verano más cálido", aunque ha insistido en que "va a hacer más calor del normal".
El jefe de climatología ha agregado que "hay que tener en cuenta que con una situación de estabilidad como estamos teniendo ahora no va a haber valores espectaculares, de mucho más de 40 en el interior y de entre 32 y 33 en el litoral", pero ha expuesto que hay que ver lo que pueda ocurrir si se da viento de poniente en estas circunstancias porque es "cuando se disparan las temperaturas" y se puede llegar a "los casi 47 grados que tuvimos en el aeropuerto de Valencia en agosto de 2023".
"Lo que no se puede prever es si este año va a haber un episodio de viento de poniente de esas características o no", ha apostillado José Ángel Núñez, que ha asegurado que mientras no se dé "las temperaturas van a ser alta pero sin grandes picos porque estamos cerca del mar y este es termorregulador".
De este modo, ha comentado que "lo más significativo" pueden ser "valores permanentemente altos, temperaturas muy altas de forma persistente pero sin un gran pico de calor y con bastante bochorno por la combinación de calor y humedad". Núñez ha señalado que se están registrando ya por la noche valores del 90% y de ahí la sensación de "bochorno".
Los representantes de la Aemet han comentado que "ya se están teniendo noches tropicales" en las que "no es que no se baje de 20 grados, sino que ya no se baja de 23, 24 o 25" y se registra una "humedad relativa muy alta". "A mitad de junio ya hay noches como las que en los últimos años hemos tenido a mitad de julio o agosto", ha aseverado Núñez.
"La temperatura normal de junio y julio, como promedio de treinta años, estaría en 21 o 22 grados pero en la última década todos los registros se han superado", ha apostillado, a la vez que ha manifestado que "en 2022 se tuvo 28 noches tórridas en València, aquellas en las que la temperatura mínima no baja de 25 grados". "Las temperaturas mínimas se han disparado, sobre todo, en el Mediterráneo", ha señalado.
José Ángel Núñez ha explicado que se están registrando "brisas muy débiles" a diferencia de lo que pasaba antes cuando "en zonas abiertas, sobre todo en julio y hasta mitad de agosto, había circulación de brisas diurnas y nocturnas". Ha subrayado que la temperatura del mar es alta y ha concretado que "con un mar tan cálido las brisas, un elemento de confort térmico, son muy débiles".
"Estamos viendo brisas muy flojitas, debido a un mar tan cálido", en junio, "el típico de las fuertes brisas", ha insistido Núñez, además de considerar que este mes será "probablemente el más cálido, superando al de 2022" y señalar que "este año se ha anticipado el calor". Este viernes y el fin de semana se espera un repunte de temperaturas, con mínimas muy altas.
"RÉCORD DE TEMPERATURA DEL MAR"
Jorge Tamayo ha declarado que en este momento del año se está produciendo ya "récord de temperatura del mar" y ha apuntado que en lo que llevamos de junio están "por encima de la máxima absoluta y sobre 2022, que fue el año récord". "El mar está muy cálido. La temperatura de ahora es como la de mitad de julio, con casi 25 grados.
Preguntados por si esa situación y el calor pueden hacer que con la llegada del otoño, en septiembre y octubre, haya nuevos episodios de gota fría", Tamayo ha respondido que "el mar caliente es un depósito de energía" pero ha matizado que "para que esta se dispare se necesitan una serie de factores como el desplazamiento de un embolsamiento de aire frío que la inestabilice". Ha dicho que "ahora mismo no se sabe si eso va a ocurrir o no" y "cuándo".
"Todos los años el mar está caliente, ahora mucho más, pero no todos los años tenemos no el concepto de gota fría de lluvias intensas sino un embolsamiento frío que provoque inestabilidad y que haga que esa energía pueda dispararse", ha concretado.
Sobre las precipitaciones para este verano, el delegado de la Aemet ha expuesto que "no hay una tendencia clara". "No hay nada que nos pueda indicar si estamos en valores distintos a los climatológicos", ha expuesto, al tiempo que ha resaltado que hay que tener en cuenta que "el verano es la estación en la que menos llueve en la Comunitat". "Puede haber puntos en los que llueva con mucha intensidad, pero muy local", ha añadido, para precisar que "en la mayor parte del territorio no llueve".
PRIMAVERA 2025
Por lo que respecta a la primavera que ahora acaba, desde la Aemet han comentado que la temperatura media, de 14.4 grados, ha sido en 0,5 superior a la de la climatología de referencia (13.9 °C), mientras que la precipitación acumulada ha sido 241.7 l/m2 --un 68% superior que la del promedio climático del periodo 1991-2020--.
Asimismo, han destacado el carácter frío de marzo, al igual que el extraordinario episodio cálido que comenzó a final de mayo y que se prolonga durante junio. Casi tres cuartas partes de las precipitaciones, han continuado, se acumularon en marzo, "un mes extremadamente húmedo" y "el segundo más húmedo de la serie tras 2022".
Las tormentas de mayo han sido también significativas, con intensas granizadas en la Serranía y la Vall d'Albaida. El año hidrológico --iniciado el 1 de octubre de 2024-- está siendo muy húmedo, con un 35% más de precipitación que la del promedio normal aunque con un reparto muy desigual --en gran parte de Alicante y del litoral de Valencia hay déficit pluviométrico y en Castellón y el interior de Valencia (salvo el interior sur), superávit--.