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CASTELLÓ 2 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Sección Civil del Tribunal de Instancia de Castellón de la Plana Plaza número 1 ha condenado a una clínica de Castellón al pago de 92.088 euros por la negligente colocación de un balón gástrico que provocó una perforación intestinal, shock séptico y fallo multiorgánico a una paciente, de 49 años, a la que extirparon parte del estómago, según ha informado el Defensor del Paciente.
El cirujano no tuvo en cuenta que hacía unos años había sido operada de una hernia de hiato con operación de Nissen, que convertía la cirugía de colocación del balón gástrico en una operación "completamente contraindicada y de alto riesgo para la paciente", han apuntado las mismas fuentes.
La defensa del caso ha sido ejercida por los letrados Ica Aznar Congost y Juan Carlos Montealegre Bello, de los Servicios Jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente.
Los hechos se remontan al 28 de junio de 2024, cuando la paciente se sometió a una cirugía de implantación del balón intragástrico con el objetivo de perder peso. El día 28 de julio la demandante comenzó a encontrarse mal, con dolor abdominal al principio, tipo cólico --retortijones-- que se intensificó, irradiándose hacia el dorso, con vómitos y sin deposiciones.
Llamó en dos ocasiones a la clínica que la había operado manifestando estos síntomas y fue atendida de forma únicamente telefónica. Se le indicó que fuera a la farmacia a por medicación para el dolor (Nolotil), ondansetrón para los vómitos, un diazepam sublingual y "que fuera a dormir".
La paciente, dado que su estado de salud no mejoraba, acudió al Hospital La Plana de Villarreal en la madrugada del día 29 de junio de 2024. Se le efectuó un TAC y se descubrió que presentaba una perforación gástrica.
Se intervino de urgencia, ya que presentaba shock séptico y fallo multiorgánico, secundario a la infección, como consecuencia de la perforación no diagnosticada. Se realizó una cirugía por perforación gástrica.
Unos días después de la intervención la paciente comenzó a presentar sintomatología de dehiscencia de sutura gástrica, por lo que se le sometió a una nueva intervención quirúrgica el día 6 de agosto de 2024, siendo necesario extirpar una parte del estómago, lo que le supone a la paciente sufrir de manera permanente de vaciado rápido del muñón (dumping), gastritis por reflujo, diarrea, pérdida de peso, anemia, alteraciones óseas y riesgo de cáncer del muñón, lo que le obliga a seguir una dieta y seguimiento médico continuo.
Esta sentencia estima íntegramente la demanda interpuesta, por lo que se ha indemnizado a la paciente la cantidad íntegra de su reclamación. Durante el procedimiento judicial quedó acreditado que la colocación del balón intragástrico estaba completamente contraindicada, ya que los antecedentes quirúrgicos por hernia de hiato con operación de Nissen convierten la operación de colocación del balón gástrico en una cirugía contraindicada absolutamente.
Además, a pesar de que la paciente firmó el consentimiento informado de la operación, el juez entiende que no fue informada de esta posible complicación atendiendo a sus antecedentes personales, por lo que no pudo valorar adecuadamente las consecuencias de ésta.