Cultura.- El artista Martín Espinosa refleja la sensualidad del cuerpo humano en 18 esculturas que expone en Castellón

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: domingo, 20 mayo 2007 13:22

CASTELLÓN 20 May. (EUROPA PRESS) -

El Centro Cultural de las Aulas de Castellón acoge desde el pasado 8 de mayo y hasta el 2 de junio una exposición de 18 esculturas, con las que el artista toledano Martín Espinosa intenta reflejar la sensualidad del cuerpo humano, especialmente el femenino. Esta muestra es una parte de la colección privada de este escultor que, en la actualidad, desarrolla su trabajo artístico "a caballo" entre España y Francia.

La exposición se compone de un conjunto de esculturas de terracota, en las que predominan las figuras humanas desnudas entrelazadas y en movimiento "que pretenden expresar la elegancia de la mujer en todos sus sentidos", manifestó a Europa Press Martín Espinosa, quien señaló que los desnudos tienen un especial significado en su obra "porque la anatomía del cuerpo femenino dispone de una elegancia que es necesario reflejar a través del arte y es lo que verdaderamente me inspira".

Algunas de las esculturas expuestas combinan el cuerpo humano con cabezas de animales, detalles que provienen de las indagaciones y conocimiento que ha llevado a cabo el artista de la cultura egipcia, así como las formas piramidales que adoptan las figuras "como forma perfecta y fuente de elevación hacia el universo", señaló Martín Espinosa.

La muestra también presenta cuatro dibujos de este artista, que asemejan bocetos de lo que posteriormente son sus esculturas. "Son espacios abiertos donde trazo las ideas de lo que luego se irá transformando es figuras según las voy moldeando con el fin de resaltar su grandeza en el paisaje", explicó.

Martín Espinosa se consagró muy temprano al estudio de la escultura, pero también de la pintura y del diseño en la Escuela de Artes de Toledo. A los quince años comenzó a exponer en las galerías de su provincia y participó en numerosos concursos, en los que obtuvo varios premios. Posteriormente, continuó mostrando su obra en Barcelona y partió a Francia tras recibir el encargo de un fresco a realizar en un establecimiento de Castelnaudary.

Tras permanecer durante un tiempo en la Costa Azul, retornó a España, aunque volvió a Francia en 1979 donde estableció numerosos contactos, perfeccionó su técnica y expuso en varias galerías francesas y belgas. En 1994 obtuvo por su trabajo el prestigioso título de mejor Obrero de Francia y recogió la medalla de honor de la ciudad de Marsella.

Actualmente, Martín Espinosa continúa trabajando "en busca de la perfección artística", intentando encontrar nuevas formas, colores y luz para plasmar en su obra.

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