Publicado 25/02/2015 17:32CET

La Beneficència muestra cómo era el día a día de los valencianos hace 4.000 años junto al Turia

Exposición 'Vivir junto al Túria'
DIPUTACIÓN

VALENCIA, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Centre Cultural La Beneficència acoge desde este miércoles la nueva producción expositiva del Museo de Prehistoria de Valencia, 'Vivir junto al Turia hace 4.000 años', una gran muestra interactiva que incorpora por primera vez un servicio de audioguía multimedia para todos los visitantes en un museo de la Diputación y que enseñará el día a día de los valencianos de aquella época.

La diputada de Cultura, María Jesús Puchalt, ha presentado en rueda de prensa este recorrido virtual dedicado al poblado de la Edad del Bronce 'La Lloma de Betxí', según ha informado la corporación provincial en un comunicado. En el encuentro con los medios de comunicación también ha estado presente la directora del museo, Helena Bonet, y las arqueólogas y comisarias de la exposición María Jesús de Pedro, Eva Ripollés y Laura Fortea.

Esta exposición que narra la cotidianeidad prehistórica también contiene piezas de cerámica, hueso, marfil y metal; todas ellas procedentes del yacimiento de 'La Lloma de Betxí', en Paterna (Valencia). Fuentes del Museo de Prehistoria han destacado "especialmente los dos enterramientos humanos, el conjunto metálico, los botones de marfil y la cerámica con algunos recipientes profusamente decorados".

Puchalt ha felicitado al Museo de Prehistoria por "su magnífico trabajo con el que se culmina el proyecto arqueológico desarrollado en el yacimiento de Paterna, desde hace más de 30 años, a lo largo de 27 campañas de excavación, que han convertido a este poblado en un referente en los estudios sobre la Edad del Bronce, tanto por la información aportada como por su excepcional estado de conservación".

Por su parte, Helena Bonet, directora del museo, ha realzado "la calidad del montaje expositivo", al que ha calificado de "yacimiento único, excavado por el Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación, que ha proporcionado información muy valiosa y cuyo material inédito supera las 200 piezas y se exhibe al público por primera vez en un formato que prima la difusión y la divulgación de los trabajos de investigación".

Además, Bonet ha avanzado que se ha preparado un "amplio programa de actividades complementarias a la muestra" que se desarrollarán entre los meses de marzo y junio. Entre ellas habrá charlas, visitas al yacimiento y talleres para niños.

UNA NARRACIÓN PARA COMENZAR

'Vivir junto al Turia hace 4.000 años' comienza con una narración que el visitante escucha a través del novedoso sistema multimedia 'Wifimuseum', ya operativo en otros museos españoles como el Sefardí de Toledo o el Monasterio de San Juan de los Reyes. Un audio en el que "cualquier parecido con la realidad es pura evidencia", según han destacado las comisarias de la muestra.

Esta narración inicial es en primera persona y "adentra al público en La Lloma de Betxí junto a sus habitantes, el entorno natural, el poblado y las actividades cotidianas, así como los materiales que emplearon en la construcción del poblado y cómo desapareció este asentamiento tras un incendio".

La arqueóloga y comisaria de esta muestra, María Jesús de Pedro, ha expresado que para poder interpretar correctamente la vida cotidiana de la gente del pasado son "importantes" todos los restos documentados en las excavaciones arqueológicas, aunque ha destacado los restos carbonizados, puesto que "ayudan a conocer aspectos concretos como la alimentación, el medio o las actividades artesanales que se realizaron".

Según De Pedro, "la destrucción del poblado dejó sellado un suelo de ocupación con todo el equipamiento doméstico que se hallaba allí, lo que facilita en gran medida el conocimiento exhaustivo de este lugar de habitación". Asimismo, ha resaltado la "excelente" conservación de las estructuras constructivas de La Lloma de Betxí, que "traducen la importancia de esta primera arquitectura en piedra de nuestras tierras".

En la parte final de la muestra se encuentran las evidencias "que explican y justifican" la narración. De esta manera, el espacio queda dividido en nueve bloques de información acompañados de módulos interactivos para el visitante. En esta parte los materiales son originales, a excepción de los módulos interactivos, que muestran réplicas.