VALENCIA, 30 May. (EUROPA PRESS) -
El Centro del Carmen de Valencia abre hoy como nuevo espacio expositivo la Sala Capitular del antiguo convento con la muestra 'Proposiciones arquitectónicas', una selección de fotografías realizadas por el catedrático y artista Joaquín Bérchez. Con el acondicionamiento de este espacio para exhibiciones, la Generalitat "suma un nuevo lugar para presentar exposiciones" y garantiza que el Centro del Carmen "nunca esté cerrado al público", según señaló hoy el director general de Patrimonio, Manuel Muñoz.
El responsable de la conselleria subrayó que "no se puede promocionar un centro tan importante como es el Carmen y que la gente se lo encuentre cerrado" de manera que, con el acondicionamiento de este espacio y las dos salas que ya se están utilizando como sedes de exposiciones, "nos va a permitir jugar con las inauguraciones y los montajes de los proyectos para que los visitantes se fidelicen y sepan que siempre pueden encontrar algo de calidad aquí", explicó.
Por su parte, el comisionado del Centro del Carmen, José Vicente Villaescusa, indicó que el refectorio se ha remodelado como una zona "más funcional". La pretensión de los responsables del museo es convertir esta sala y todo el centro es un foro "abierto" en el que acoger exposiciones "emblemáticas". Entre ellas, Muñoz adelantó una gran muestra dedicada al artista valenciano Manolo Boix, que se inaugurará en octubre y que incluirá la edición de un catálogo con la obra completa del creador, y actividades de la Bienal de Sao Paulo-Valencia 2007.
Muñoz avanzó además que los próximos pasos que se llevarán a cabo en la intervención en el ex convento serán las rehabilitación del dormitorio y del espacio Goerlich. En este sentido, informó de que "vamos a comenzar la restauración del espacio Goerlich de inmediato y lo vamos a hacer por etapas para que se pueda utilizar y no se paralice".
Así, en una primera fase de las obras, que comenzarán en julio de 2006 y acabarán en febrero de 2007, se tratarán las humedades del suelo y el techo, se cambiará el suelo y se acondicionará el espacio para realizar exposiciones "de una manera digna", dejando apara futuras etapas "una serie de infraestructuras complementarias", apuntó.
Por lo que respecta al refectorio, Muñoz consideró que en estos momentos su estado es "satisfactorio pero no completamente", puesto que, según recordó, "pedimos la contribución del 1 por ciento cultural al Ministerio de Cultura para la restauración completa del edificio pero hasta ahora no hemos tenido la suerte de que nos lo den".
PROPOSICIONES ARQUITECTONICAS
Para iniciar el programa de la sala capitular se ha elegido la selección 'Proposiciones arquitectónicas', que recoge un total de 45 fotografías en las que Joaquín Bérchez realiza un recorrido por la historia de la arquitectura a través de instantáneas que captan "el detalle y lo abstracto", declaró el propio autor.
La muestra, que a partir del próximo mes de septiembre viajará a Vincenza (Italia), se retratan de manera fragmentada y abstracta monumentos arquitectónicos bien conocidos como la Lonja de Valencia, la Rotonda de La Vilette de París de Ledoux, el Panthéon de París de Soufflot, la Plaza de San Pedro de Roma de Bernini, las fachadas barrocas de las Catedrales de Granada, Valencia o Murcia, la Plaza Mayor de Salamanca, la Iglesia del Carmen de Valencia, la Salutte de Venecia, la Basílica de Vicenza, y el Teatro Marcello de Roma.
También se pueden contemplar el Templo de Segesta en Sicilia, Santa Maria sopra Minerva de Roma, la escalera de la Biblioteca Laurenziana de Miguel Angel, el Colegio de Propaganda Fidae o la Iglesia de S. Felipe de Borromini, el Hospicio de San Fernando de Pedro de Ribera, la Capilla de San Isidro de Madrid, la Casa Mercader de Barcelona, la Colegiata de Xàtiva de Joan Aparisi, el convento de las Capuchinas en La Antigua de Guatemala, o el Palacio Vázquez de Molina en Úbeda de Vandelvira, entre otros.
Joaquín Bérchez manifestó que para confeccionar esta exposición, que en un 70 por ciento es inédita, ha empleado "las palabras de la luz". Además, rechazó que la única forma de acercarse a la fotografía arquitectónica sea la óptica documental y apostó por una mirada que aprovecha "la capacidad artística del fragmento" y asume "el desplazamiento de significados de la imagen, ya que cada espectador puede yuxtaponer la narración que le sugiere la imagen a la mía propia", dijo.