VALENCIA 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
La ermita de Sant Miquel de Albaida (Valencia) y su entorno serán rehabilitados gracias a una inversión de 60.000 euros realizada por la Diputación de Valencia, dentro de su Plan de Recuperación del Patrimonio Histórico-Artístico y el Ayuntamiento de esta localidad, según informaron hoy fuentes municipales.
En este sentido, el alcalde de Albaida, Juan José Beneyto, destacó la "importancia" de esta inversión económica y artística. Para el responsable municipal se trata de una actuación "muy necesaria" que logrará subsanar algunos problemas surgidos con el paso de los años y el "abandono que ha sufrido durante muchos años". Con esta subvención se "consolidará este emblemático edificio tan querido por los vecinos del barrio de Sant Miquel y los de toda Albaida", añadió.
Esta construcción se levantó sobre una antigua mezquita en los asentamientos que realizaron los primeros habitantes de la población tras la conquista de Jaume I. Además, el origen de la ermita está "íntimamente ligado" al del barrio que la circunda, el Raval Jussà.
Se trata de la barriada más antigua de la población, donde se inicia la ciudad configurada a partir de la conquista de Jaime I y de la fundación de la Vilanova d'Albaida, en el año 1.248. Los historiadores justificaron la construcción de esta ermita en la intención de los pobladores de entonces de transformar una antigua mezquita en un templo religioso bajo la invocación de Sant Miguel, un santo antiislámico y antipagano.
Explicaron que su aspecto inicial sería "muy sencillo", el de una iglesia típicamente románica de colonización, de dimensiones modestas, con una sola nave articulada por arcos ojivales que sustentaban un tejado de madera. El exterior, de formas sencillas y puerta lateral, lucía su espadaña con una campana.
En los años 1771 y 1772 fue reedificada por completo, pero los continuos problemas de mantenimiento causados por las filtraciones de las lluvias durante el siglo anterior obligó a apuntalar las paredes en distintas ocasiones. Estas deficiencias, unidas a los terremotos de 1644 y 1748 fueron uno de los motivos del deterioro de la estructura.
El templo es de una única nave. Junto al presbiterio se encuentra la pequeña sacristía y detrás del altar mayor está situado el retablo de Sant Miquel, de finales del siglo XVIII. La imagen de esta advocación preside el retablo mayor, una obra que data de 1954, según explicaron las citadas fuentes.
PLAN DE REHABILITACIÓN
La primera de las actuaciones, que se pondrá en marcha en los próximos meses, será la sustitución del techo, que se encuentra muy deteriorado. Una vez finalizada, los expertos que participarán en la restauración del edificio emprenderán la consolidación de los muros y la sacristía, cuya estructura se ha visto afectada en los últimos años por las filtraciones de agua.
Además de la reforma del edificio, el Ayuntamiento de Albaida ha invertido más de 30.000 euros en mejorar el entorno de la ermita, en el que se ha cubierto de hormigón impreso una amplia zona que para transformarla en un parque infantil, situado en la misma pared de la ermita.
De este modo, "se evitan humedades que puedan afectar a la nave central de la ermita", apuntó el alcalde, quien recordó también que la restauración de la ermita se une a la recuperación de la ermita del Roser de l'Alforj, "otro emblemático edificio que fue derruido por las máquinas en una actuación lamentable", apostilló.