Cultura.- Galerías excluídas de Arco piden al Consell y al Estado que no financien la feria porque "ya no es española"

Actualizado 02/11/2007 16:37:23 CET

VALENCIA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las galerias españolas --tres de ellas valencianas-- que han quedado excluidas de la próxima edición de la feria de arte contemporáneo de Madrid, Arco, que se celebrará del 13 al 18 de febrero de 2008, pedirán al Gobierno autonómico y estatal que no financien la feria porque "ya no es española" y por el "trapicheo" que existe en el comité de selección, que actúa "sin ningún tipo de rigor ni vergüenza".

Así lo dieron hoy a conocer a los medios de comunicación la directora de la galería La Nave, Marisa Jiménez; el director de la galería Punto, Miguel Agraït; y el director de la galeria My Name's Lolita Art, Ramón García, todas ellas entidades valencianas que quedaron excluidas de la próxima edición de Arco después de contar con más de 15 años de asistencia "ininterrumpidamente".

A este respecto, Ramón García explicó que la representación en el certamen de las galerías valencianas ha pasado de un total de 17, hace más de 15 años, a cuatro en la actualidad. El motivo, según dijo, "parece ser" la incorporación al comité de selección de una nueva galería valenciana --lo integran seis españolas y otras seis extranjeras-- que es, a su juicio, "colaboracionista" de este "exterminio" porque "le interesa para sus negocios económicos".

Indicó que "es muy probable" que se utilice la expulsión de galerías importantes para que "otras" puedan "apropiarse" de los artistas que éstas "tienen en exclusiva, que han levantado". De esta manera, puntualizó, "el negocio es absolutamente redondo". Puso el ejemplo de la galería I Leonarte, expulsada de Arco hace dos años y, tras ello, dos de sus principales artistas "fueron incorporados a dos galerías en el comité".

Con ello, lamentó que el criterio de selección de galerías es "más que dudoso" --ya que no se hace público-- y "movido por los intereses del amiguismo económico". "La formación del comité --matizó-- ya huele, ya que existe una interferencia de intereses absolutamente directos junto a rendillas profesionales", dijo.

Esta manera de actuar, agregó el representante de My Name's Lolita Art, "provocará" la "pérdida" de grandes artistas españoles y, en concreto, valencianos, quienes emplean la feria "para exponer sus trabajos". Además, el certamen supone entre el 60 y el 70 por ciento de ventas de las galerías.

Lo "más grave", coincidieron los tres titulares de las galerías, es que Arco es "la única feria española con carácter internacional" pagada con fondos públicos y, por lo tanto, "debería velar por el proteccionismo del arte español y valenciano como ocurre con el cine o con los libros". Sin embargo, lamentaron que la representación de galerías españolas en el certamen a pasado de un 40 a un 30 por ciento, mientras queda el otro 70 por ciento para galerías extranjeras.

Por tanto, criticaron que en Arco "no está representado el arte español en su totalidad ya que se ha convertido en una feria privada" y, además, respecto a la asistencia internacional al certamen, Ramón García puntualizó que "faltan las 'top' que no quieren venir, mientras que las 'semi-top' han sido expulsadas por las propias galerías de su país de tercer fila".

Ante esta situación, pedirán al Estado, junto a otras galerías gallegas, andaluzas o madrileñas, también expulsadas del certamen, que no patrocine la feria. Las galerías valencianas, quienes no recibieron una comunicación que les informara de que habían quedado excluidas, extenderán esta reclamación al Gobierno autonómico aunque de momento no se han puesto en contacto con éste. Lo que sí saben, dijeron, "es su preocupación" al respecto.

De esta situación, argumentaron, también es "responsable" la directora de Arco, Lourdes Fernández, quien, a juicio de García, "ha confundido una feria internacional con una feria de extranjeros". Puntualizó que es "válida" pero "quizá demasiado joven para atender un evento de estas características a nivel estatal".

"CLUB PRIVADO".

Explicó que Fernández "intenta hacer un Arco que se parezca a otras ferias internacionales como la de Basilea o Gran Bretaña"; quiere hacer, en su opinión, "un club privado en lugar de una feria de artistas internacionales", criticó. El puesto, dijo, "le viene grande, ya que no tiene una visión global para plasmar las distintas sensibilidades del Estado".

La situación generada, en el ámbito valenciano, resaltó García, "repercute especialmente en los artistas más jóvenes". "Desde un punto de vista comercial repercute en el arte valenciano, en la historia del arte valenciano de forma gravísima", destacó. Así, resaltó que la sociedad valenciana "no se ha dado cuenta del gran daño que esta decisión de intereses económicos hará a los artistas valencianos".