VALENCIA 9 May. (EUROPA PRESS) -
El Teatro Rialto de Valencia pone en escena desde esta noche y hasta el 14 de mayo el espectáculo '84, Charing Cross Road', una historia de amor humano y literario con la que la realizadora de cine catalana Isabel Coixet ha debutado como directora teatral. El montaje vuelve a la capital valenciana después del éxito obtenido en su primera estancia en la ciudad, en enero de 2005 en la sala L'Altre Espai, según señaló hoy en rueda de prensa el productor de la obra Sergi Calleja.
'84, Charing Cross Road' es una producción catalano-valenciana en la que participan Germinal Producciones, Miss Wasabi y Carme Elías, actriz que además protagoniza la obra. El proyecto cuenta también con la colaboración de Teatres de la Generalitat Valenciana (TGV), la Diputación y el Ayuntamiento de Castellón y diversas instituciones como el Ministerio de Cultura o Círculo de Lectores.
El espectáculo traslada a las tablas la correspondencia real que mantuvieron Helene Hanff, una escritora neoyorquina inteligente, apasionada y bohemia, y Frank Doel, el frío y circunspecto dueño de una librería londinense ubicada en el número 84 del popular Charing Cross Road y en la que se venden volúmenes de segunda mano difíciles de encontrar.
Ambos personajes --interpretados en esta adaptación por Carme Elías y Josep Minguell-- intercambiaron desde el año 1949 y durante más de dos décadas cartas en las que, a pesar de que nunca se dijeron nada explícito, se conservan las huellas de una verdadera historia de amor y de acercamiento humano.
La actriz Carme Elías destacó hoy la "inteligencia" que ha mostrado Isabel Coixet a la hora de dirigir esta obra a pesar de ser su primera experiencia, ya que "nos ha obligado a investigar el momento emocional y anímico que se escondía en cada una de estas cartas". La intérprete animó al público a disfrutar de una historia "de emociones" salpicada por un "gran sentido del humor".
Por su parte, Josep Minguell puso énfasis en el valor histórico del montaje, ya que en estos textos se retratan muy bien "dos mundos diferentes, el imperio decadente británico y la pujanza económica estadounidense".