VALENCIA 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Universitat de València ha editado seis libros que rescatan desde un punto de vista "plural y poliédrico los acontecimientos y las palabras más importantes" que se produjeron en la ciudad de Valencia en 1937, durante su etapa como capital de la República española. Así, los volúmenes permiten hacer un recorrido por los vestigios arquitectónicos que quedan de la época; recordar discursos históricos, como los pronunciados por el entonces presidente del Gobierno Manuel Azaña o el que le costó la vida al rector Peset; y revivir la resistencia antifascista a través de testimonios de protagonistas directos.
Las obras fueron presentadas hoy en rueda de prensa por el director de Publicacions de la Universitat de València, Antoni Furió, y los profesores Josep Lluís Barona, Javier Navarro y Manuel Aznar, codirectores además del Congreso sobre Valencia capital de la República que se celebra estos días en el Colegio Mayor Rector Peset.
Esta serie de libros, que se suman a la conmemoración del 70 aniversario de la capitalidad valenciana, traen al presente la imagen de una ciudad que, a raíz de la instalación del Gobierno español el 6 de noviembre de 1936 y hasta su salida hacia a Barcelona el 31 de octubre de 1937, se convirtió en una urbe cosmopolita que congregó a políticos, periodistas e intelectuales y albergó los tesoros artísticos del país, entre ellos los fondos sacados de Madrid por el ejército del Museo del Prado, explicó Antoni Furió.
Entre los volúmenes publicados figura la 'Guía urbana. Valencia 1931-1939. La ciudad en la 2ª República', coordinada por Lucila Aragón, José M. Azcárraga y Juan Salazar y que muestra la Valencia capital de la República en un paseo a través de la cultura, la arquitectura y la vida cotidiana de la ciudad. La guía incluye varias rutas por conocer y entender aquella ciudad en guerra, además de un facsímil de la guía editada en 1937 y un DVD con imágenes cinematográficas de aquel año.
Los otros cinco estudios forman parte de una misma colección que revisa de forma "sectorial" la historia de la capital valenciana durante la Guerra Civil. El número 1 se titula 'Valencia, capital de la República. Discursos políticos e institucionales' y ha estado a cargo de Antoni Furió.
La obra recoge los discursos más importantes que pronunciaron políticos de la talla de Manuel Azaña, Francisco Largo Caballero --quien tomó la decisión de trasladar el Gobierno a Valencia frente a la preferencia de Azaña de que fuera Barcelona--, Dolores Ibarruri o Federica Montseny y académicos como Pere Boch Gimpera y el rector Joan Baptista Peset.
En 'Ciencia y sanidad en la Valencia capital de la República', editado por Josep Lluís Barona y Josep Bernabeu-Mestre, se da a conocer la actividad científica en Valencia, la llegada de científicos de todo el estado y las reformas sanitarias republicanas, entre las que destacó un plan de ampliación de la asistencia que, finalmente, recogería y aplicaría el franquismo.
El libro contiene documentación que permite acabar con "algunos artefactos historiográficos", como la creencia de que la actividad de los laboratorios de Madrid acabó cuando se fue el Gobierno, resaltó Josep Lluís Barona, quien añadió que este trabajo continuó en Valencia, que acogió a importantes grupos de investigación en temas como el cáncer.
Por su parte en 'Valencia, capital literaria y cultural de la República (1936-1937)' el profesor Manuel Aznar estudia y analiza la cultura republicana que se produjo a Valencia en aquel año 1937, tanto en valenciano como en castellano, mientras que 'Valencia, capital antifascista: visiones e impresiones de una ciudad en guerra' --editado por Antonio Calzado y Javier Navarro-- muestra las miradas de varios escritores y reporteros de guerra sobre los hechos finales de la experiencia republicana a partir de los textos escritos a Valencia en aquel 1937.
Por último, 'Educación, guerra y revolución. Valencia, 1936-1939', editado por Juan Manuel Fernández Soria y Alejandro Mayordomo, analiza la sociedad valenciana desde el punto de vista de la educación las voces, los textos y los proyectos, así como la dimensión sociopolítica de la educación, que fue uno de los pilares de la II República.
FALTA DE VOLUNTAD INSTITUCIONAL.
Los especialistas coincidieron en destacar la importancia de recordar esta efeméride y echaron en falta "voluntad institucional" para hacerlo. En este sentido, recordaron que ha sido "la sociedad civil, y en este caso la Universitat de València, la que ha promovido actos conmemorativos".
Un ejemplo de la tarea que queda por hacer, según estos expertos, es la recuperación de los restos históricos que quedan en la ciudad. Al respecto, J.M. Azcárraga detalló que en los archivos del Colegio de Arquitectos figuran entre los años 1931 y 1939 un total de 1.939 licencias de obras, de las que unas 1.700 fueron para edificios de más de cuatro plantas propios de la arquitectura racionalista del momento.
Asimismo, se refirió a los restos de bombardeos y metralla que quedan en lugares emblemáticos como la fachada del Ayuntamiento de Valencia o la Iglesia de San Juan de Ribera o los carteles de refugios que se conservan en las calles Ripalda y Serranos.
Una suerte distinta corrió el legado político y social de la República, que fue negado sistemáticamente por el régimen franquista", destacó el profesor Barona. Aún así, la dictadura aprovechó algunos de los proyectos surgidos durante el Gobierno republicano, como las infraestructuras científicas que se convertirían finalmente en el soporte del actual CSIC.