Una evaluadora asegura que una ONG del caso Blasco no tenía ni sede: "Me recibió una señora en su salón con cinco gatos"

Publicado 22/07/2019 17:15:21CET
Judici a l'exconseller de Solidaritat i exportaveu del PP a Les Corts Rafael Blasco i 23 persones més acusades d'irregularitats en subvencions a ONGs i en la construcció d'un hospital a Haití
Judici a l'exconseller de Solidaritat i exportaveu del PP a Les Corts Rafael Blasco i 23 persones més acusades d'irregularitats en subvencions a ONGs i en la construcció d'un hospital a HaitíFrancisco Martínez - Europa Press - Archivo

   Otra testigo dice que muchos proyectos "parecían copiados" y que una vez un ex alto cargo dijo que tenían que "hacer mejor el copia y pega"

   VALÈNCIA, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Una técnica del equipo de monitoreo y evaluación de proyectos de la extinta Conselleria de Cooperación que dirigía el 'popular' Rafael Blasco ha asegurado este lunes en el juicio por las presuntas irregularidades en subvenciones a ONG que muchas de las organizaciones que recibían contratos "conocían poco del mundo de la cooperación y no tenían capacidad técnica" para abordar los proyectos que se les encargaban. De hecho, ha relatado que hizo una visita a una de ellas en Castelló y ni siquiera contaba con una sede: "Me recibió una señora en su salón con cinco gatos", ha comentado.

   Así se ha pronunciado este lunes esta extrabajadora de la Conselleria de Cooperación y Solidaridad en una de las últimas jornadas del proceso en el que se juzga al exconseller y exportavoz del PP en Les Corts, Rafael Blasco, la que era su cúpula en este departamento y los principales empresarios por las presuntas irregularidades en subvenciones a ONG y en el proyecto del fallido hospital en Haití. En esta jornada han declarado los últimos testigos y un perito de la Agencia Tributaria y se prevé que el juicio quede visto para sentencia al final de esta semana.

   Entre los empresarios acusados en esta causa se encuentran Arturo Tauroni, que dirigía la Fundación Hemisferio, y su hermano Augusto César, quien supuestamente también estaba detrás de esta entidad. La mayor parte de los acusados ya reconocieron los hechos al inicio del juicio oral para alcanzar pactos totales o parciales con las acusaciones.

   La técnica de monitoreo y evaluación de proyectos ha afirmado que responsables de la Fundación Hemisferio pasaban "constantemente" por la Conselleria para "hablar con los jefes" y, de hecho, ha manifestado: "Hemisferio no era como el resto de organizaciones, siempre estaban ahí". En esta línea, ha señalado también que estos miembros de la fundación "se reunían con los asesores del conseller Blasco" y "tenían privilegios" a la hora de concertar estos encuentros.

   También ha contado que enviaron una becaria a comprobar el estado de un proyecto de cooperación en Nicaragua y esta les escribió para advertirles de que "no existían" los pozos de agua que se debían haber construido y, a partir de aquí, las trabajadoras del equipo de evaluación de proyectos se dieron cuenta "de que había algo raro".

"LOS PROYECTOS PARECÍAN COPIADOS"

   Otra testigo que ha declarado este lunes, perteneciente al equipo de asistencia técnica de la Conselleria de Blasco entre los años 2008 y 2010, ha explicado al tribunal que le llamó la atención que resultaran adjudicatarias de proyectos entidades que "tenían poca experiencia, poca estructura y no disponían de personal contratado".

   También ha puesto de relieve que veía proyectos de ONG que aspiraban a hacerse con contratos de Cooperación que eran "prácticamente iguales" y "parecían copiados", además de que eran organizaciones "con muy poca experiencia para presupuestos muy grandes".

   Ha relatado que era habitual que una persona de Hemisferio se pusiera en contacto con ella por proyectos de diversas ONG y que muchas de estas organizaciones "se presentaban con informes de evaluación externa elaborados por Hemisferio". "Nos llamaba la atención porque la Fundación Hemisferio era desconocida y de repente aparecía repetidamente", ha subrayado.

   La testigo ha afirmado también ante la Sala que la que por aquel entonces era su jefa de servicio en la Conselleria se negó a firmar un expediente porque "había irregularidades, cosas raras y un ambiente extraño" y por esta razón fue cesada de inmediato. "Con todas las irregularidades que ya habían salido a la luz, nos presionaron, nos quitaron las bases de datos y nos invitaron a irnos al departamento de Inmigración", ha apuntado.

   A la funcionaria cesada en su cargo la sustituyó la jefa del servicio de Gestión de programas de la Conselleria, María Dolores Escandell, acusada en este juicio. Según ha relatado la testigo, cuando Escandell se hizo con el puesto les dijo a las trabajadoras que "iban a rodar cabezas por lo que estaba saliendo en prensa". También ha destacado que recibían "presiones" del gabinete de Blasco porque el exconseller "tenía mucho interés" en que determinados expedientes salieran adelante.

"HAY QUE HACER MEJOR EL COPIA Y PEGA"

   En otro momento de la declaración, la trabajadora del equipo de asistencia técnica de la Conselleria ha contado al tribunal que se dio cuenta de que había varios proyectos para la construcción de invernaderos "idénticos" y procedió a comunicarlo a los altos cargos de Cooperación. Ante esto, el exjefe de área de Solidaridad, Marc Llinares, --también acusado-- dijo "que tenían que hacer mejor el copia y pega". "Yo me quedé estupefacta", ha dicho la testigo.

   Esta comparecencia ha irritado a varios de los letrados de las defensas, que han destacado ante el tribunal que esta funcionaria "no hizo ningún informe negativo ni señalando las irregularidades".

"EMPRESAS INSTRUMENTALES"

   También ha declarado este lunes el primero de los peritos citados, un inspector de la Agencia Tributaria que realizó durante la investigación informes de cuentas bancarias de los entonces investigados y ahora encausados.

   Ha explicado que en sus pesquisas observó que la red de organizaciones de Tauroni que recibían contratos de la Conselleria de Blasco contaba con "empresas instrumentales" que presentaban una "muy pobre o inexistente estructura administrativa" y no tenían trabajadores. Además, ha dicho que alcanzó la conclusión de que se abrían cuentas "únicamente para recibir subvenciones".