El ex director de la BBC apuesta por un "periodismo audaz" para combatir la "cultura del engaño" de la clase política

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: sábado, 21 octubre 2006 14:21

VALENCIA 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ex director general de la BBC Greg Dyke, que se vio obligado a dejar el cargo a raíz del caso del Doctor David Kelly, el miembro de la inteligencia británica que desveló que el gobierno de Tony Blair utilizó informes falseados para justificar su presencia en la guerra de Irak, aseguró hoy que "no debe existir una relación cómoda entre los medios de comunicación y los partidos políticos en el poder, porque ocupamos papeles distintos en la democracia". Además, propuso ejercer un "periodismo audaz y desafiante" para combatir la "cultura del engaño que practican los políticos".

Dyke relató, en un conferencia sobre 'La influencia del nuevo periodismo en la sociedad actual' incluida en el I Congreso Internacional de Nuevo Periodismo que se celebra en Valencia y presentada por Carlos Herrera, cómo tuvo que abandonar la BBC en enero de 2004 después de que la cadena pública británica difundiera una información facilitada por un miembro de los servicios de inteligencia, el doctor David Kelly, que acabaría suicidándose, en la que aseguraba que el informe que se había utilizado para justificar la intervención del Reino Unido en la invasión de Irak era exagerado.

A pesar de las "continuas presiones" que el periodista recibió por parte del Gobierno británico y del propio primer ministro, Tony Blair, Dyke se negó a ocultar la historia porque "si la BBC está sujeta a intimidación no tiene razón de ser", subrayó.

Estos sucesos son, en opinión de Greg Dyke, un ejemplo de la "cultura del engaño que domina la política" y, por esta razón, afirmó que en la actualidad "el periodismo ha de ser justo pero también audaz y desafiante". Solo con esta actitud se combatirá la situación en la que se encuentra el mundo moderno, "donde los políticos saben cómo aprovecharse de los medios y se han convertido, en el siglo XXI, en expertos del juego de colocar información selectiva".

En este sentido, se refirió al caso de Gran Bretaña, donde el jefe de comunicación de Blair, Alistair Campbell, "se ha convertido en la tercera persona más importante del país y ha alcanzado un poder nunca visto antes e, incluso, puede decirle a los ministros, personas elegidas por el pueblo, lo que pueden hacer y lo que no", lamentó.

Dyke insistió en que "lo que quieren los partidos políticos de los periodistas no es lo mismo que lo que necesita la sociedad, por lo que es inevitable que surjan conflictos". Además, advirtió de los "signos de autocensura en el mundo". El ejemplo más claro se vio en Estados Unidos durante la guerra de Irak, cuando "los medios abandonaron su papel de observadores imparciales a causa del miedo a grupos de derecha y de razones económicas". De hecho, de los más de 80 expertos que fueron entrevistados en televisión, sólo 10 estaban en contra de la intervención bélica, lo que, paradójicamente, incrementó la audiencia de la BBC en Estados Unido gracias a la gente que buscaba una información "diferente y equilibrada". Mientras, los medios de EEUU "lo único que hicieron fue, para su vergüenza, agitar al bandera de su país", afirmó.

VIEJOS VALORES

Dyke defendió que en un nuevo momento en la historia del periodismo marcado por la tecnología, los "viejos valores del periodismo deben de mantenerse", entre ellos, citó la "obligación" de los profesionales de dar información "equilibrada, imparcial y audaz".

El prestigioso periodista animó, finalmente, a "mantener un debate serio entre la relación entre la política y los medios" que, a su parecer, "ha empeorado en los últimos 30 años".

Por su parte, el director del programa 'Herrera en la Onda' de Onda Cero, Carlos Herrera, denuncia el "vampirismo" que la clase política ejerce en los medios de comunicación públicos españoles y lamentó que la situación de nuestro país "no tiene nada que ver con lo que sucede en la BBC".

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