Actualizado 15/02/2010 19:36 CET

Un experto apunta al sector servicios de la Comunitat para salir de la crisis frente al peso de la construcción

VALENCIA, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Oliver, señaló hoy que la "gran capacidad" del sector servicios y "la exportación" en la Comunitat son unos indicadores "positivos" de cara a la salida de la crisis, mientras que el "peso de la construcción" y su industria, "muy ligada a este sector", son un condicionante "negativo" frente al resto de las comunidades autónomas.

Oliver realizó estas declaraciones en Valencia durante un almuerzo con periodistas en la que presentó el Informe Semestral sobre la Economía Española y Contexto Internacional de Caixa Catalunya. Así, el catedrático señaló que la economía española se contraerá un 0,5 por ciento en 2010, aunque volverá a tasas positivas "entre el segundo y el tercer trimestre", e indicó que la caída prevista para este año supone 3,2 puntos porcentuales menos que la estimada para 2009, del -3,7 por ciento, gracias a una mejora de la demanda interna, que restará un punto su aportación al PIB en el conjunto del año, frente a los 6,3 puntos de 2009.

En este sentido, Oliver manifestó que la Comunitat "comparte" las mismas previsiones que el resto de España, aunque matizó que se ve condicionada por la estructura de su economía, en la que el peso de las exportaciones y su capacidad turística son unos indicadores "positivos" para poder salir de la crisis. "Todas las comunidades autónomas que tengan un sector turístico y las exportaciones fuertes tiene más facilidades", subrayó.

Asimismo, señaló que esta salida "no va a ser fácil" porque el mercado, tanto de la Comunitat como de España, "está perdiendo competitividad", y añadió que para que esta situación cambie "hay que ajustar costes laborales". En esta misma línea, explicó que la bajada de los costes debe ser por "unidad de producto", y añadió que la manera de conseguirlo es a través de "la bajada de salarios o el aumento de la productividad, o el combinar ambos factores".

En general, el informe estima que en los tres años de crisis, desde 2007, en España se habrán perdido 1,8 millones de empleos, que sólo se podrían recuperar con la creación neta de 300.000 empleos anuales durante los próximos "seis o siete" años, consideró Oliver. Según los cálculos de Caixa Catalunya, la pérdida de empleos se moderará en 2010 hasta el punto que se podría hablar de creación neta de empleos a finales de año, si bien la ocupación caerá un 0,7 por ciento adicional este año

El catedrático señaló que "el gran ajuste" en el 'ladrillo', con una perdida de "hasta un millón puestos de empleo, ya se ha efectuado", y destacó que "a partir de ahora debería moderarse sustantivamente, de modo que a finales de 2010 se llegue a los niveles de empleo de 2000", un factor en que la Comunitat se "ve condicionada".

Respecto a la industria, es de esperar que se recupere en términos de empleo en la medida de que se recuperen las economías europeas "como Alemania". Con esta perspectiva es de esperar que en 2010 se recuperen los niveles de ocupación de 1997.

Así, señaló que serán los servicios los llamados a 'tirar del carro' del empleo a partir de ahora, ya que "será el primer sector con capacidad de generar empleo" y que se verá beneficiado de la actividad económica y serán la punta de lanza del mercado laboral, aunque subrayó la "difícil" tarea de "recolocar" a los parados de la construcción.

LA REFORMA LABORAL NO INFLUYE A CORTO PLAZO

Por otra parte, Oliver manifestó que las reformas que pueda llevar a cabo el Gobierno central "no van a influenciar a corto plazo (2010)" en las previsiones que se desprenden del informe, pero indicó que un "choque en el mercado internacional o un crecimiento económico del mismo" pueden hacer que cambien las previsiones, "tanto para bien como para mal".

Asimismo, aseguró que es "creíble" la propuesta del Gobierno de reducir el déficit un diez por ciento pero señaló que "tendrá que matizarlo".