Expertos abogan por dar más espacio a los caudales ante las danas, una visión metropolitana y organismos de coordinación

Estado actual de la localidad de Chiva afectada por la dana del 29 de octubre de 2024, a 24 de octubre de 2025, en Chiva, Valencia (España).
Estado actual de la localidad de Chiva afectada por la dana del 29 de octubre de 2024, a 24 de octubre de 2025, en Chiva, Valencia (España). - Eduardo Manzana - Europa Press
Europa Press C. Valenciana
Publicado: martes, 28 octubre 2025 14:08

VALÈNCIA 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

Expertos de diferentes ámbitos han puesto sobre la mesa este martes que, ante fenómentos meteorológicos como la dana del pasado 29 de octubre, el urbanismo tiene que dar más espacio a los caudales de los ríos, se tiene que integrar la visión metropolitana de València en las medidas y se deben establecer organismos de coordinación interadministrativas.

Estas son algunas de las conclusiones de la mesa redonda sobre lecciones extraídas por la comunidad científica de la dana que ha acogido La Nau de la UV. Han participado la científica Samira Khodayar del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM); Ana Camarasa, del Departamento de Geografía de la UV; Teodoro Estrela por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), el Comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, y el profesor Andrés Boix del Departamento de Derecho Administrativo de la UV, moderados por el catedrático Joan Romero, codirector junto a Camarasa de la Cátedra de Cambio Climático, Territorio y Riesgos Ambientales en el Mediterráneo.

Joan Romero ha apuntado hacia "dos grandes asignaturas pendientes": "Incorporar la mirada metropolitana, tenemos que dejar de ser la excepción de Europa, y mejorar la coordinación del Estado". Además, ha afirmado que la mayor frecuencia de estos fenómenos obliga a repensar los mapas de riesgo, la movilidad, y, en general, "obliga a repensar muchas cosas y cuanto antes mejor". Romero ha subrayado que "la normalidad material se va a recuperar, las heridas emocionales no, están abiertas, serán difíciles de curar".

Ana Camarasa ha señalado que se está acelerando el ciclo hidrológico y se está cambiando el patrón de riesgo. Cuando caen grandes precipitaciones como el día de la dana, "todo tiene que ser llevado al mar" y se generan escorrentías superficiales sin que dé tiempo a almacenar el agua, con mucha capacidad de arrastre. Cuando los episodios son de alta energía, la naturaleza va a "recuperar" zonas por las que ha pasado el agua en el pasado. "Los episodios importantes son los que modelan el paisaje", en los que el agua "recupera su patrimonio o invade territorios nuevos". Por tanto, "quizás hay que empezar a cambiar la mentalidad".

"Hay un menor tiempo de reacción para la población. Está pasando todo muy deprisa. O tenemos un plan o no lo podemos arbitrar en ese momento porque la velocidad de los procesos nos está superando la capacidad de reacción", ha advertido.

Así, ha indicado que "hay una aceleración del ciclo hidrográfico, y esa aceleración no puede pillarnos desprevenidos". "Hay que tener un plan, un plan ensayado, tenemos nuestros planes en los cajones fruto de una exigencia burocrática que no hemos acabado de entender", ha comentado. Se debe "construir de manera más compatible con el territorio en el que se convive" y "se debe dejar espacio para que el río se acomode a las formas sin que vea impedida su acción de modelaje del paisaje"

CAMBIO CLIMÁTICO, "ACELERADOR DE VULNERABILIDADES"

Samira Khodayar ha asegurado que "solo entendiendo el pasado podemos construir un futuro más resiliente". La experta ha afirmado que el cambio climático actúa como "un amplificador de riesgos en la región mediterránea" y un "acelerador de vulnerabilidades humanas, ecológicas y económicas".

La dana del 29 de octubre, ha explicado, fue un evento excepcional en todos los rangos temporales investigados. No obstante, la perspectiva de cara al futuro es que se intercalen años secos y muy húmedos y que se produzcan precipitaciones extremas, sobre todo en la zona litoral norte de nuestras costas.

Según la experta, "la resiliencia se construye con más coherencia entre lo que sabemos, lo que decidimos y lo que comunicamos". "No es tanto el crear nuevas cosas, nuevos sistemas de alarma, más instrumentación, más trabajo de campo. Es utilizar lo que tenemos y comunicarlo correctamente".

"LA PLANIFICACIÓN DE RIESGO HA SALTADO POR LOS AIRES"

Desde la Confederación Hidrográfica del Júcar, Teodoro Estrela ha señalado que el único sensor del que cuenta en el Poyo midió hasta 2.000 m3/s, pero que las estimaciones de su caudal que maneja el organismo alcanzan los 3.200 metros cúbicos por segundo. En el Magro había cifras del orden de 1.000 metros cúbicos segundo y las estimaciones llevan a 4.000 metros cúbicos segundo. Las estimaciones de este paso o la laminación natural del agua son "elementos fundamentales a tener en cuenta cuando diseñemos medidas para el futuro".

Estrela ha señalado que las pedanías de València son un "sitio muy complicado" porque convergen la v-30, el ferrocarril, la pista de Silla, y si se analizan los planes de riesgo previos a la dana, "no llegaba el agua a esas zonas". En este sentido, "ha saltado por los aires la planificación de gestión de riesgo, tenemos que replantearnos muchas cosas".

CRISIS DE MOVILIDAD

Según Josep Vicent Boira, "ha habido una intersección de crisis". "La crisis de la dana se ha superpuesto y ha ocultado otra crisis que tenemos en el área metropolitana de València, que es la crisis de la movilidad", donde hay 250 millones de viajeros, un 15% más que en 2023, y que ha quedado patente con la destrucción de más de 130.000 automóviles. "La dana no ha hecho más que impactar y dejar al descubierto las vergüenzas que venía arrastrando", ha indicado.

Asimismo, ha remarcado que el sistema de movilidad debe ir ligado al territorio y hay que ser "conscientes de que cualquier desarrollo urbanísitico futuro en el área metropolitana tendrá consecuencias sobre la movilidad". "Sin resolver el problema de la movilidad, cualquier propuesta de creación de nuevos espacios de ordenación es irresponsable".

A su juicio, estamos "ante una inmovilidad de las políticas de movilidad" y ha recalcado que es necesaria "una transición de la movilidad hacia otro modelo, el actual es insostenible, y su no se hace nos dirigiremos a un colapso del modelo de la movilidad"

En concreto, ha defendido que se debería aprobar inmediatamente un plan de movilidad en el área metropolitana de València, apostar por un modelo "policéntrico", aprobar el plan de acción territorial del área metropolitana, "reformar en profundidad Metrovalencia" y la EMT, con una "perspectiva metropolitana".

CAMBIAR LA LEGISLACIÓN Y AUTOMATIZAR LA REACCIÓN

Por su parte, Andrés Boix cree que la Generalitat tiene que reflexionar sobre si "hace falta una red meteorológica propia". También ha pedido al Gobierno central que cambie la legislación en materia de coordinación administrativa.

Asimismo, ha señalado que se debe revisar el protocolo de emergencias de la Generalitat "desde una perspectiva muy profunda", con medidas como automatizar una serie de respuestas, pautar unas reacciones mínimas automaticas ante un aviso rojo.

A su juicio, en el 29O, "el flujo de información falló estrepitosamente y se tiene que cambiar radicalmente", con un protocolo de información directa entre las policías locales y la protección civil con los órganos de emergencias. Además, ha remarcado que resulta una "anomalía" que en el Estatut d'Autonomia diga que el barranco del Poyo es de competencia de la Generalitat pero la ejerce la CHJ. También ha insistido en la importancia de una "planificación a escala metropolitana" y que para ello, más allá de la coordinación administrativa, es necesario que haya "un órgano propio".

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