VALÈNCIA, 31 (EUROPA PRESS)
El arquitecto Carles Dolç, hijo predilecto de la ciudad de València, ha fallecido este viernes a los 77 años, según han informado fuentes de su entorno.
Dolç, nacido en València en 1949, destacó por su trayectoria profesional, junto a Neus Sanfèlix, --en la que figuran, entre otras muchos, destacados proyectos para espacios culturales, como la reforma del palacio de Joan Valeriola para la Fundación de Arte Chirivella-Soriano o la del Octubre Centre de Cultura Contemporània-- y por su vinculación a movimientos ciudadanos en defensa de la naturaleza, como por ejemplo en el caso del paraje del Saler o el antiguo cauce del Turia.
En esta línea, formó parte de diversas iniciativas para la salvaguarda de l'horta valenciana y fue uno de los fundadores de Salvem el Botànic.
El exdirector de la Institució Alfons El Magnànim Vicent Flor ha recalcado que Dolç fue un arquitecto y un activista que "contribuyó a hacer València más humana". "Tuve la suerte de colaborar en la publicación de un libro suyo, "Del Saler al Túria" y de un libro de artículos de Trini Simó que él, entre otros, impulsó. Descansa en paz", señala en un mensaje en redes sociales.
Por su parte, la portavoz municipal de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, también ha mostrado sus condolencias: "Carles Dolç nos enseñó que los sueños se pueden hacer realidad si luchamos por ellos. Muchas hemos aprendido de él a imaginar y defender una València más verde, que cuida su entorno y su gente. Hoy, con el corazón encogido, te prometemos que seguiremos tu legado. Gracias, Carles".
Igualmente, el síndic de la coalición en Les Corts, Joan Baldoví, se refiere al arquitecto como "una de esas personas inquietas que dejan el mundo un poquito mejor de como se lo encontraron".
Y el exconseller socialista Vicent Soler le recuerda como "una gran persona --'uno entre diez' (de Alaquàs)-- y profesional de los pies a la cabeza que puso todos sus conocimientos al servicio de una ciudad humana".
La Federació d'Associacions Veïnals de València (FAAVV) ha expresado su "más profundo pesar" ante la pérdida de Carles Dolç, "una figura irreemplazable para la historia de nuestra ciudad, el urbanismo social y, muy especialmente, para el movimiento vecinal de València".
"Con su marcha, nos deja un referente ético y profesional, pero, sobre todo, un compañero de luchas incansable", afirman responsables del colectivo, que agregan que Dolç "mantuvo siempre una vinculación estrecha y profundamente honesta con el tejido asociativo de la ciudad".
"No fue solo un colaborador; fue un activista de base que formó parte activa de las asociaciones vecinales, entendiendo que la transformación real de la ciudad se construye desde la cotidianidad de sus calles y el empuje de sus barrios", resaltan.
Desde la FAAVV subrayan que el urbanista "compartía plenamente los valores del movimiento vecinal, defendiendo con firmeza la calidad de vida de los vecinos y vecinas".
"PROTEGERSE FRENTE A LA DESPERSONALIZACIÓN"
Y abundan: "Su perspectiva entendía la defensa de los barrios no como entes aislados, sino como espacios de socialización que debían protegerse frente a la despersonalización. Para Carles, los barrios eran el alma de una València que debía planificarse a escala humana, protegiendo su medio ambiente y promoviendo un modelo de ciudad sostenible, verde, cohesionada e integradora, donde el espacio público perteneciera a la ciudadanía y no a los intereses financieros".
Igualmente compungidos se han mostrado en Ca Revolta, que, en un escrito difundido en sus redes, señala que "las vidas acaban y cuando es la de personas queridas lo sentimos como una gran injusticia. Pero somos conscientes de que lo más importante es lo que nos dejan. En Ca Revolta hemos tenido la enorme suerte de haberlo conocido y tenido. Hemos podido beber de su sabiduría, hemos aprendido de su serenidad, hemos recibido su apoyo y ayuda siempre que nos ha hecho falta, lejos de cualquier protagonismo. Carles, te echaremos de menos tanto como has estado presente en nuestras vidas".