Publicado 03/12/2021 16:08CET

La falta de recursos y tiempo, entre los motivos de las empresas para no desarrollar estrategias basadas en los ODS

La Conselleria de Economía presenta las conclusiones de los tres Laboratorios sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
La Conselleria de Economía presenta las conclusiones de los tres Laboratorios sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) - GVA

Los Laboratorios de Transformación Social apuntan que las grandes empresas conocen los ODS más que las pequeñas

VALÈNCIA, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Conselleria de Economía Sostenible de la Generalitat Valenciana ha presentado las conclusiones de los tres Laboratorios sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que revelan que la falta de recursos, de tiempo y la dificultad de generar valor añadido a partir de los ODS son algunos de los motivos que destacan las compañías para no desarrollar e implantar estrategias basadas en los mismos y que las empresas de capital tienen más conciencia de los ODS de carácter social.

Los tres Laboratorios sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tienen la finalidad de generar cambios en la sociedad y en las empresas. En ellos, colaboran la Universitat de València, a través de la Cátedra de Cooperativas Agroalimentarias, la Universitat Jaume I de Castelló, expertos en la medida de la sostenibilidad, y las Escuelas de Negocio y Empresa, ESIC y Florida Universitària, para tener una plena aplicación en la empresa, ha indicado la Generalitat en un comunicado.

Entre otras conclusiones, se advierte que las grandes empresas conocen los ODS más que las pequeñas. La falta de recursos, de tiempo y la dificultad de generar valor añadido a partir de los ODS son algunos de los motivos que destacan las compañías para no desarrollar e implantar estrategias basadas en los ODS. Además, los datos reflejan que las empresas de capital tienen más conciencia de los ODS de carácter social.

El conseller de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo, Rafa Climent, ha defendido la necesidad de "reforzar la alianza entre el ámbito científico y los sectores productivos para favorecer la sostenibilidad de las empresas y el desarrollo de la innovación social".

Climent ha apuntado que estos laboratorios, que forman parte de la Estrategia Alcem-nos, pretenden ser un "espacio de diálogo y reflexión que sea fuente de inspiración y ejemplo para las empresas de la Comunitat Valenciana en su camino hacia la sostenibilidad". "Esperamos que los tres Laboratorios de Transformación Social nos sirvan para avanzar en la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible por parte del tejido productivo valenciano", ha añadido.

LABORATORIOS ODS

Cada observatorio permite desarrollar parámetros e indicadores de medida en el tejido empresarial de la Comunitat Valenciana sobre los avances de la innovación social, la sostenibilidad y los mecanismos de resiliencia en éstas. De esta forma, los laboratorios trabajan el avance en las políticas de sostenibilidad desde tres ámbitos diferentes.

El primero, el Observatorio ODS, mide el grado de conocimiento y alineación de las empresas valencianas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En este laboratorio, se pretende conocer y ayudar a las empresas valencianas a poder trabajar con las referencias internacionales de sostenibilidad para cumplir los objetivos de la agenda 2030.

El segundo se ocupa de participación de los trabajadores y trabajadoras en la toma de decisiones de empresa, estudiando las nuevas relaciones laborales, con el fin de avanzar en una gestión empresarial más democrática y participativa y que no sólo considera la fuerza de trabajo en su dimensión económica, e incorporando la vertiente humana y la propuesta de valor que la misma produce en el desarrollo empresarial.

El tercer laboratorio trata la colaboración público-privada, para estudiar el impacto social de la administración pública en su acción diaria. Los últimos datos de CEPES, indican que todavía existe un gran camino por recorrer, la contratación pública de las administraciones supone un 18 por ciento del PIB, mientras que esa contratación, si se analiza desde los ámbitos de la sostenibilidad (compra pública ética, reservas de contratación a colectivos vulnerables, etc.) no se llega a alcanzar el 2% de ese porcentaje.