El acusado en el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia de Alicante - EUROPA PRESS
ALICANTE, 6 May. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía pide 162 años de prisión para un hombre acusado de 12 delitos de corrupción de menores tanto por tenencia como elaboración y difusión de materiales pornográficos, de once delitos por distintos tipos de abuso sexual --tres de ellos con penetración cometidos mediante videoconversaciones 'online' en las que solicitaba a las víctimas que mostraran, tocaran e introdujeran objetos en sus zonas íntimas-- y de otros once por exhibicionismo a menor de edad.
En la vista, que se ha celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia de Alicante, el acusado, en una primera declaración, ha negado ser autor de los hechos y ha admitido que accedía a páginas de videochat en las que había dos cámaras, para él y para otra persona. Además, ha indicado que realizó algunas capturas de pantalla que luego guardó en Google Drive.
Sin embargo, tras las declaraciones de los agentes policiales y la lectura de los delitos de los que le acusa la Fiscalía, ha pedido "perdón" a los peritos que han tenido que ver las imágenes y vídeos capturados y ha alegado que tenía "problemas económicos" y con el "alcohol", por lo que buscaba evadirse. Asimismo, ha apuntado que en su vida personal "siempre" ha respetado a las personas menores de edad. "Nunca he tenido intención de hacerle daño a nadie", ha concluido.
Durante el transcurso del juicio han comparecido seis agentes policiales, quienes el 18 de enero de 2022 registraron su domicilio y analizaron discos duros, móviles y el intercambio de archivos en un programa P2P. Los agentes han indicado que, al descargar un vídeo en el programa Emule, se queda disponible para que otros lo descarguen sin necesidad de que sea el acusado quien haya compartido directamente las imágenes.
De acuerdo con los policías, mediante un archivo del programa pudieron comprobar la actividad del usuario, en la que hallaron búsquedas bajo el nombre "diez años", así como contenido con menores de edad de entre diez y 14 años. Asimismo, entre las capturas de pantalla encontradas de los videochats en diversas plataformas hallaron personas menores de edad desnudas y, en una de las cámaras, un hombre que se masturbaba.
A través de la ventana en la que se veía al hombre, los agentes pudieron comprobar, según han relatado, que el batín que portaba y el aseo que se veía de fondo correspondían con los del acusado. De esta forma, solicitaron al juzgado el titular de la dirección IP en la que encontraron estos archivos para llevar a cabo la investigación.
Así, en las imágenes encontradas en un teléfono móvil de conversaciones en estas plataformas comprobaron que las menores de edad realizaban lo que les pedía el acusado, quien se hacía pasar presuntamente por un hombre de 17 años, de acuerdo con los agentes. También han indicado que los chats incluían frases con peticiones sexuales dirigidas a los menores.
"NO HAY VOLUNTAD DE DESCARGA"
El letrado de la defensa ha señalado que el delito de corrupción de menores por tenencia y difusión y los de elaboración y difusión no son de aplicación porque no hay dolo y "no hay voluntad de descargar". "La distribución viene automáticamente ligada a un programa informático", ha sostenido.
En este sentido, tras las declaraciones de los agentes en las que aseguran que el fichero se queda disponible para otros usuarios al descargarlo, el abogado ha manifestado que "descargar un archivo no puede aplicar difusión o distribución".
De este modo, ha recalcado que sería de aplicación el uso propio del material pornográfico, por lo que ha solicitado que se penalice en su caso como "concurso ideal de delitos". Además, ha pedido que se suprima uno de los hechos porque no corresponde al número de personas que se indica y ha argumentado que, en varias de las imágenes que se adjuntan en el informe, no se puede saber si la persona es menor de edad.
También ha resaltado que en algunas imágenes no se aprecia tocamiento y en otras no queda probado que se lleven a cabo tocamientos a petición del acusado. Asimismo, ha expuesto la "indefinición" de la fecha y la hora de algunos archivos y ha alegado la consideración de que el acusado no tiene delitos previos y que ninguna persona menor de edad ha comparecido.
Finalmente, ha argumentado que no puede ser igual un delito de abuso sexual con penetración a uno mediante tecnología. Por ello, ha pedido que se condene al acusado únicamente por los hechos que queden "claros". El juicio ha quedado visto para sentencia.