La Fúmiga se despide de los escenarios en el Roig Arena de València. - ROIG ARENA
VALÈNCIA, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Fúmiga se despide de sus fans con su ansiado "final de película", que ha vivido su primer acto en la noche de este viernes en el Roig Arena de València. Ante un recinto abarrotado por 18.000 espectadores que agotaron las entradas hace meses, el grupo de Alzira despliega un ambicioso espectáculo de más de dos horas de duración en el que eleva la identidad y la cultura popular valenciana a fenómeno de masas.
Concebido como una retrospectiva de su trayectoria antes de su retirada definitiva --un momento que se vivirá esta noche de sábado, con otro 'sold out'--, el show traslada al escenario el espíritu de charanga y fiesta que originó La Fúmiga pero lo enriquece con sonidos que reivindican la tradición y el folclore, al mismo tiempo que se impregna de los géneros más jóvenes y actuales. Porque, aunque el lema de la gira de despedida es 'Tot s'acaba', la banda proclama que la música en valenciano está muy viva y, realmente, 'Tot comença'.
Pep Gimeno 'Botifarra', La Titana, Arnau de Aspencat, Samantha o Esther fueron algunos de los artistas que acompañaron anoche a La Fúmiga en un concierto lleno de emoción en el que en el momento en el que el cantante Artur Martínez dirigió unas palabras a cada uno de los integrantes del grupo, se vieron muchas lágrimas sobre y bajo la escena.
El himno 'Mediterrània' abrió el directo y, a continuación, comenzaron a sonar 'Principis' y 'Addictes a viure', marcando desde los primeros compases el alma festiva y enérgica que ha caracterizado desde sus inicios esta propuesta musical.
El público --muy diverso y con destacada presencia de familias enteras-- bailó y coreó todos los grandes éxitos del catálogo de La Fúmiga: 'Què tia!', 'No sé ballar', 'Karrasketon' o 'La ferida', entre otros.
"NO PODRÁN CON NOSOTROS"
Uno de los instantes más aplaudidos llegó con la interpretación de arreglos especiales inspirados en la tradición musical valenciana. La inclusión de 'La Malaguenya', 'La Muixeranga', unas 'albaes' muy especiales y la adaptación del célebre pasodoble 'Amparito Roca', junto a la presencia de niños de una escuela de pilota o bailarines luciendo indumentaria típica de festividades valencianas, subrayaron el deseo de la banda de defender la cultura autóctona. "Hay que volver a los orígenes y decirle al mundo que somos únicos. No podrán con nosotros", arengó Artur.
No faltaron a lo largo del concierto títulos como 'Quan caminàvem', 'Monstres i gegants', 'Rebobinar' y 'Primera conjugació'. El público se dejó*la voz durante la ejecución de 'Ja dormiré'. Y, encarando el final de la actuación, La Fúmiga abordó temas de intensa carga emotiva y festiva, encadenando éxitos como 'Hora blava', 'Rècord mundial', 'Espremedors', 'Covards' y 'Havia de passar'.
Culminó la primera noche del adiós el tema 'Llavors' y un sentimiento colectivo y compartido: se va La Fúmiga, 'gràcies per tant, vos trobarem a faltar'.
El adiós de La Fúmiga es una decisión vinculada a las necesidades personales de los artistas, ya que se anunció en el mejor momento profesional de la banda. Pero, según recalcan, era importante tener este "final de película" porque tenían claro que era "lo único que podían controlar". Como asegura la propia banda y demostraron anoche en el Roig Arena, "existen los finales felices".