Actualizado 30/12/2010 17:18 CET

G.Camps censura el "alarmismo injustificado" de la oposición con el informe del Síndic de Comptes y dice que exagera

VALENCIA, 30 Dic. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente primero del Consell y conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps, ha acusado a la oposición de intentar crear un "clima de alarmismo injustificado" y de "exagerar" en sus críticas al Gobierno valenciano en relación con los datos recogidos por el informe de fiscalización de la Sindicatura de Comptes correspondiente a 2009.

Gerardo Camps ha señalado, a preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior a la reunión del pleno del Consell, que el órgano fiscalizador tuvo que emitir "por primera vez", al día siguiente de la publicación del informe, una nota oficial "dado lo injustificado y claramente faltando a la verdad de las críticas que realizaron los portavoces de la oposición".

El conseller ha lamentado la utilización "torticera" del documento para "sacar una serie de conclusiones que no son las que el informe de la Sindicatura recoge" como que las "irregularidades en la contratación" sean una "generalidad" y por las que el PSPV pedía la realización de un pleno extraordinario en las Corts con la comparecencia del presidente de la Generalitat, Francisco Camps.

En concreto, ha señalado que los socialistas "hacían referencia a una conclusión del propio informe que decía que dos expedientes" de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias (CACSA), empresa pública que preside el propio Gerardo Camps, "no reunían los principios de igualdad, publicidad y concurrencia" y que el PSPV achacaba a "enchufismo" y "amiguismo".

El titular de Economía ha precisado que uno de los expedientes corresponde a la contratación de una auxiliar de atención al público de fin de semana con una retribución de 480 euros y un peón de mantenimiento a jornada completa con una retribución de 912 euros, "en ambos casos contratos temporales y provinientes de la bolsa de trabajo temporal que cubre todas las vacantes de una empresa como CACSA".

Ha señalado que la Sindicatura, "que conocía este sistema, nunca había puesto ningún reparo hasta este año", por lo que se realizaron "las correspondientes alegaciones".

Gerardo Camps ha censurado la "exageración" de la oposición en la interpretación del informe al "hablar de contratos irregulares" y de "enchufismos y amiguismos que en ningún momento han existido" y ha subrayado que no ha habido "ni un sola contratación de personal ni de servicios que haya merecido el carácter de irregular y que, por lo tanto, pueda haber responsabilidad contable que alcance al funcionario o al alto cargo responsable".

El conseller ha indicado que la "etapa negra" en la contratación administrativa se podría decir que corresponde a la anterior etapa del gobierno socialista en la Comunitat, ya que el uso de procedimientos negociados sin publicidad era el doble que en la actualidad, ha señalado.