VALÈNCIA, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de València ha iniciado este martes los trabajos de demolición del edificio degradado situado entre las calles Pare Doménech y Pare Diego Mirón del distrito de Campanar, un inmueble conocido popularmente como 'Chernóbil' por "el estado de abandono que ha presentado durante cerca de cuatro décadas", según ha señalado el consistorio.
Así, ha detallado que esta demolición se ha hecho efectiva tras la firma del convenio del Programa de Actuación Integrada (PAI) Pare Doménech y ha remarcado que "supone el primer paso visible" de esta actuación urbanística, que permitirá "regenerar este ámbito urbano recayente a la avenida de Pío XII y transformar una de las principales entradas a la ciudad".
La alcaldesa de la capital valenciana, María José Catalá, ha asistido al inicio de los trabajos de derribo junto al concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner; la directora del centro educativo Vilavella, Regina Fernández; y representantes de Inmobiliaria Guadalmedina S.A. (IGSA), la empresa urbanizadora del PAI.
Catalá ha asegurado que con el comienzo de esta demolición "ha empezado, por fin, la transformación de una zona abandonada durante cerca de cuatro décadas en pleno barrio de Campanar" y ha señalado que así, desde el Ayuntamiento, "se salda una deuda pendiente" con esta zona de València. La primera edil ha precisado que el derribo se ha adelantado para acortar plazos y activar cuanto antes la urbanización de este espacio.
El PAI Pare Doménech contempla la urbanización de un ámbito de 12.077 metros cuadrados situado entre la calle Pare Doménech y las avenidas de Tirso de Molina y Pío XII. La actuación permitirá resolver la fachada urbana de esta última vía, mejorar la imagen de este acceso a València y ordenar un espacio que hasta ahora contenía edificios deshabitados, construcciones fuera de ordenación, solares derivados de antiguas demoliciones y zonas utilizadas como aparcamiento sin ordenación.
María José Catalá ha explicado que la demolición del conocido como 'Chernóbil' "ha requerido una planificación especialmente cuidadosa" por la complejidad técnica del inmueble, la presencia de amianto, la cercanía de un centro educativo y la localización de una colonia felina detectada en las inspecciones previas.
Por este motivo, antes de autorizar el derribo se ha procedido a la retirada de los elementos contaminantes por parte de una empresa especializada y fuera del horario escolar, con el fin de garantizar la seguridad del alumnado, del vecindario y del conjunto del entorno, ha remarcado el consistorio.
Asimismo, ha agregado que una medición independiente ha certificado la ausencia de fibras de amianto en el ambiente, "un requisito imprescindible para iniciar la demolición".
A esto se suma el realojo de la colonia felina en un emplazamiento seguro, sin afección para el bienestar de los animales, y la adopción de medidas de protección como apeos, pantallas, señalización, riegos para el control del polvo, vigilancia de ruidos y vibraciones, planes de tráfico alternativo y protección de edificaciones colindantes, vía pública y redes de servicio.
Tras la demolición, que cuenta con un plazo máximo de ejecución de tres meses, se dará continuidad al proceso de urbanización del ámbito. El coste del derribo ha sido asumido íntegramente por IGSA y se repercutirá en la primera cuota de la reparcelación, según la documentación municipal.
200 TONELADAS DE BASURA
La alcaldesa ha destacado que el derribo se ha conseguido llevar a cabo "después de tres años" y ha manifestado que llegar hasta este punto "ha sido una carrera de obstáculos, no solo por el amianto que tenía el edificio, sino por la cantidad de basura que tenía" tras "los años de ocupación irregular que ha sufrido".
"Se han extraído 200 toneladas de basura" del edificio "durante los últimos días por los años de ocupación irregular que ha sufrido", ha subrayado la responsable municipal, que ha indicado que el inmueble "era insalubre, absolutamente insalubre" y ha apuntado que "generaba muchos problemas en el entorno y en las personas que viven en este punto de la ciudad".
"Vamos a convertir una de las grandes manchas urbanas de València, situada en una de sus principales vías de acceso, en un nuevo espacio urbanizado con viviendas, zonas verdes y espacios de convivencia", ha afirmado María José Catalá.
La alcaldesa ha insistido en que el derribo constituye "el primer paso visible de una urbanización que regenerará completamente este ámbito y permitirá disponer de suelo para nuevas viviendas y dotaciones públicas".
El PAI contempla la construcción de 133 viviendas, entre ellas una veintena de protección pública, así como la obtención de 8.922 metros cuadrados de suelo dotacional público para "un punto de alta demanda residencial" situado junto al centro comercial Nuevo Centro.
Entre las mejoras previstas se incluyen dos nuevas zonas verdes que suman casi 3.000 metros cuadrados, una vía de servicio en la avenida de Pío XII, un carril bici de 2,3 metros, pavimento fonoabsorbente, sistemas urbanos de drenaje sostenible, alumbrado LED y una reserva de 125 metros cuadrados para una posible ampliación del colegio existente.
DESBLOQUEAR SUELOS PARALIZADOS
La primera edil ha expuesto que esta actuación forma parte de la estrategia municipal para desbloquear suelos paralizados, recuperar espacios degradados y aumentar la oferta residencial en barrios consolidados.
Catalá ha señalado que el Ayuntamiento de València ha priorizado "activar unidades de ejecución detenidas para incrementar la oferta de vivienda pública y asequible", al tiempo que "ha impulsado nuevas dotaciones y zonas de convivencia para el vecindario".