VALENCIA 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
La conselleria de Justicia y Administraciones Públicas prevé poder presentar al Consell antes de octubre el nuevo decreto de Bous al carrer que, según dijo hoy el director general de Interior, Pedro Hidalgo, está "prácticamente ultimado". La normativa, que presentó en esta jornada a representantes de la Federación de peñas taurinas de la Comunitat Valenciana, amplía las medidas de seguridad, regula materias que no estaban contempladas como las plazas portátiles y diferencia entre participantes y espectadores de estos eventos.
Hidalgo destacó el consenso de todos los actores implicados en la elaboración de la nueva normativa con la que, dijo, "se ha hecho especial énfasis en buscar la máxima seguridad de todos los participantes, sean público espectador o partícipes directos". En este sentido, el presidente de la Federación de peñas taurinas, Manuel Vicent, indicó que cuando empezaron a regularse estos festejos "parecía" que se iba a perjudicar a la fiesta aunque "ha ocurrido lo contrario". "El hecho de establecer más medidas de seguridad está originando que se produzcan más solicitudes" para celebrar festejos, dijo.
El nuevo decreto presenta novedades sobre la estabilidad y resistencia de los elementos de protección y cerramiento de los recintos donde corren las reses, entre ellas, por ejemplo, la exigencia del anclado vertical de las barreras tradicionales de tijera ya que hasta ahora era sólo horizontal.
Además, se regulan materias como las plazas de toros portátiles, que hasta la fecha no estaban contempladas, ya que "deben estar dotadas de las mismas o similares características que las instalaciones fijas". Así se contempla la resistencia al punzonamiento del terreno donde se asientan las plazas de toros así como la resistencia al pandeo para evitar que venzan. Las nuevas exigencias afectan también al emplazamiento de estos recintos taurinos ya que también se requiere una correcta accesibilidad a estos lugares ante una posible evacuación.
El nuevo decreto se perfiló en torno a cuatro cuestiones principales: la mejora de la regulación de las distintas modalidades, condiciones y requisitos para la organización de estas fiestas; la intención de armonizar la libertad de los participantes con las condiciones de seguridad del recinto en una actividad en la que participa mucha gente de manera voluntaria y en la que también se busca preservar la integridad física de los animales; el régimen sancionador y la constitución de una Comisión consultiva.
Así, el régimen sancionador ha sido adaptado a las distintas modalidades de Bous al carrer. Se contemplan dos tipos: graves y muy graves. Por ejemplo, según Hidalgo, la organización de fiestas taurinas sin autorización, la modificación sustancial de las instalaciones, el exceso de aforo o la permisividad de acceso al recinto de menores de 16 años pueden acarrear multas de 30.000 euros, si son graves y de 60.000 las muy graves.
Hidalgo anunció la constitución de una Comisión consultiva de los festejos taurinos tradicionales, que va a actuar como órgano asesor dirigido a la posterior toma de decisiones en este ámbito, en la que intervendrán profesionales y personas relacionadas con la festividad de Bous al carrer que puedan aportar algún aspecto positivo a la festividad.
Según el presidente de la Federación de peñas, el aumento de la seguridad ha provocado un incremento de las solicitudes presentadas por los municipios para celebrar festejos taurinos. De este modo, durante los primeros siete meses de 2005 se realizaron 855 festejos, mientras que en el mismo periodo de 2006, se han celebrado 1.018.
Asimismo, reconocieron como uno de los "grandes pasos" realizados por este nuevo decreto, la inclusión de dos nuevas modalidades de Bous al carrer: el torico de Chiva y el encierro con caballos de Segorbe.
Tanto la Administración como las peñas, aseguraron que el nivel de incidencias en este tipo de actividades ha bajado en los últimos años y que "no ha habido ninguna denuncia por maltrato a animales en los últimos cinco años".