Archivo - Imagen de archivo de dos personas que muestran sus llaves durante una concentración en apoyo a Maricarmen - Lorena Sopêna - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un jóven valenciano necesita destinar el 96 por ciento de su salario a poder emanciparse en solitario y, en el caso de querer comprarse una casa, tendría que ahorrar su salario íntegro durante cuatro años para pagar la entrada de una hipoteca. Así lo constata el Observatori d'Emancipació 2025 del Consell Valencià de la Joventut (CVJ), que refleja que la emancipación juvenil en la Comunitat Valenciana presenta una tendencia negativa, cercana al mínimo histórico --que se registró en la covid--, que desciende hasta el 14,4% y muestra síntomas de retroceso.
El acceso a la vivienda se convierte en uno de los principales problemas para las personas jóvenes. Los precios han aumentado un 9,6% interanual de media en el mercado del alquiler, hasta llegar a los 1.000 euros mensuales. Además, el precio medio de compraventa se ha incrementado hasta cerca del 15%, en obra nueva o de segunda mano, de manera que el alquiler se consolida como la principal opción residencial, con un 48% de las personas jovenes emancipadas que lo hacen en esta modalidad en el territorio. La segunda fórmula más habitual es la de la propiedad con hipoteca, que representa el 29,5%.
"La consecuencia es que las condiciones actuales del mercado están explulsando a las personas jóvenes del acceso a la vivienda", ha considerado la presidenta del CVJ, Esther Martínez, quien ha exigido que las administraciones asuman un papel "activo" para "no seguir normalizando que toda una generación renuncie, retrase o modifique sus proyectos de vida por no encontrar unas condiciones dignas" ya que la situación es "crítica".
La entidad juvenil ha presentado este miércoles los datos de emancipación del año 2025 del Observatorio, con la participación de la vicepresidenta del Consejo de la Juventud de España (CJE), Lucía Siles, y la asistencia del director general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ), Vicente Ripoll, y los diputados autonómicos Benjamín Mompó (PSPV) y Mª Josep Calabuig (Compromís).
Además, también se ha explicado en detalle el estudio coordinado por el CVJ sobre políticas de vivienda en la Unión Europea, que compara modelos alternativos en Europa para mejorar la realidad de la vivienda y así, estudiar cómo incrementar la emancipación juvenil. Los encargados de presentarlo han sido los responsables del estudio e investigadores de la Universidad Jaume I (UJI), Raül Beltran y David Gil.
Para Martínez, la escalada de precios para acceder a una vivienda, "reduce la capacidad adquisitiva y limita sus posibilidades de ahorro, de manera que les expone a las fluctuaciones más amplias de los precios en el mercado del alquiler, especialmente cuando no se puede acceder a una hipoteca, ni cuentan con un apoyo económico familiar".
El CVJ ha explicado que la tasa de paro ha disminuido hasta un 3,3%, con una reducción especialmente significativa entre las personas jóvenes de 25 a 29 años, entre las que se sitúa en el 12%. Sin embargo, agregan, "si nos fijamos en los salarios, existe un dato preocupante: el salario medio anual de una persona joven de la Comunitat Valenciana se situa en 12.475 euros".
"Lejos de mejorar, el salario presenta una variación interanual negativa del 0,5%, que supone que los ingresos de la juventud se mantienen estancados, mientras que el coste de la vida sigue aumentando", ha subrayado Martínez.
JUVENTUD, ROSTRO DE POBREZA
Estas dificultades tienen un "impacto directo" en las condiciones de vida de las personas jóvenes. En este sentido, Martínez ha recalcado que "la pobreza tiene rostro de persona jóven". Los datos del Observatorio evidencian que el 35% de la juventud valenciana se encuentra en riesgo de pobreza y que preocupa aún más si se tiene en cuenta que el 32,4% de los jovenes valencianos siguen en riesgo de pobreza a pesar de estar trabajando.
Por ello, ha reivindicado que estos datos evidencian que trabajar ya no es suficiente para garantizar un presente "estable y digno". "La pobreza juvenil no desaparece con el acceso al empleo y, en muchos casos, ni tan solo permite cubrir necesidades básicas", ha señalado.
"Estamos hablando de una generación que, a pesar de trabajar, continúa teniendo serias dificultades para emanciparse y construir un proyecto de vida con autonomía. No podemos normalizar tener un trabajo que no garantice unas condiciones de vida dignas ni la posibilidad de planificar un futuro", ha concluido Martínez.
POLÍTICAS "VALIENTES"
Al hilo de esta situación, solo el 25% de las personas jóvenes de entre 25 y 29 años, con estudios superiores están emancipados, mientras que los jóvenes en la misma franja y ocupados, suponen un 37% y para aquellos de entre 30 a 34 años, solo tres de cada diez pueden hacerlo. "Estos datos evidencian que ni formación, ni empleo son garantías de emancipación juvenil", ha asegurado.
Por ello, las representantes han abogado por "políticas valientes" y por una "vía de diálogo" con las administraciones, además de visibilizar el problema y "nutrir" el debate. "La situación es crítica y no se pueden quedar en lo que se está haciendo", ha concluido.